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viernes, 19 de septiembre de 2008

ÚLTIMA NOCHE


Haz lo que nunca imaginé,
llegó el tiempo de huir,
agoniza ya la juventud
y nuestras vidas cambian.
Más o menos es lo mismo,
niégame, pero todo está virando,
no te esfuerces demasiado
en comprender, la luna se enrojece
al otro lado en la pantalla.
Si amanece, lo demás propagará
este juramento inútil.
Desdeña la versión, eclípsate,
que aquí ya no habrá más verdades,
no intentes aferrarte al último trazo de luz,
márchate de la ciudad ahora que puedes
y abandóname al albur,
en la calle impersonal donde crecimos.
Imperativo vete.
Llamas devoran horizontes:
los hombres se están crucificando esta noche.

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