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viernes, 5 de junio de 2009

VERSIÓN ORIGINAL VS VERSIÓN DOBLADA

Por una vez y sin que sirva de precedente ejerceré como abogado del diablo, soltaré alguna que otra frase tópica de más y defenderé posiciones intelectualmente inadmisibles (ja, ja, que para eso estamos de vez en cuando). Claro que nunca sabréis si estoy hablando en broma o en serio, y ahí es donde residirá a partir de ahora el misterio. Bueno, yo lo suelto y ya está.
Queda inaugurada una nueva sección en este blog, que he etiquetado como VERSIÓN ORIGINAL vs VERSIÓN DOBLADA. En la misma y cada cierto tiempo iré dejando ejemplos de películas, secuencias en versión original y su correspondiente versión doblada con el único propósito de comparar sensaciones. Está claro que cualquier obra audiovisual o literaria, al ser generada en una lengua concreta, siempre perderá, traduttore traditore, a consecuencia del doblaje o traslación a otra lengua, una parte más o menos importante del mensaje en el proceso de transmisión. Pero ni voy a ser mejor escritor ni lector ni ser humano por leer a Hölderlin en alemán o a Sánchez Piñol en catalán o a Gao Xingjian en chino. Tampoco creo que por ver películas búlgaras, persas o ugandesas en versión original (y encima contarlo) mi exclusiva personalidad brote, crezca lozana y llegue más allá de una vulgar pedantería equívoca.
Repito que cada uno puede hacer lo que quiera, yo dejo mi subrepticia opinión, pero las opiniones no deben convertirse nunca en dogmas. Los dogmas y las normas lo encasillan todo hasta la extenuación. Comienzo este debate compartido buscando sólo eso, sensaciones. Por ejemplo, a veces la voz que dobla a un actor o actriz conocidos queda tan íntimamente unida a su imagen que cuando, por lo que sea, los escuchas doblados por otros, no llegas a creértelos del todo.
Del mismo modo ocurre al ver la película en versión original. Desde luego este es el modo ideal para comprobar al 100% el trabajo interpretativo de los actores (escamoteada la parte correspondiente a la voz en la versión doblada). Pero a veces, sólo a veces, uno no se queda con el original. Eso me pasa a mí con el Rick (Humprey Bogart) de Casablanca (Michael Curtiz, 1942). Siempre me ha gustado Bogart como actor, pero al escucharle en versión original no acaba de convencerme. Es como si Bogart, para mí, fuera Bogart más algo que no es Bogart. En fin, no sé si me explico. Ahí va la frase tópica: sobre gustos dicen que no hay nada escrito. Os dejo con la secuencia final en inglés y en castellano. Ah, seguro que tenéis muchos ejemplos parecidos. Cuando queráis podéis contármelos.

VERSIÓN DOBLADA (Castellano)



VERSIÓN ORIGINAL (Inglés)



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