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lunes, 30 de mayo de 2011

EL DEDO, DE CHARLES BUKOWSKI

Un poema de Bukowski sobre la condición humana. Como siempre, certero. En inglés y traducido.

THE FINGER

the drivers of automobiles
have very little recourse or
originality.
when upset with
another
driver
they often give him the
FINGER.
I have seen two adult
men,
florid of face
driving along
giving each other the
FINGER.

well, we all know what
this means, it's no
secret.

still, this gesture is
so overused it has
lost most of its
impact.

some of the men who give
the FINGER are captains of
industry, city councilmen,
insurance adjusters,
accountants and/or plain
unemployed.
no matter.
it is their favorite
response.

people will never admit
that they drive
badly.

the FINGER is their
reply.

I see grown men
FINGERING each other
throughout the day.

it gives me pause.
when I consider
the state of our cities,
the state of our states,
the state of our country,
I begin to
understand.

the FINGER is a mind-
set.
we are the FINGERERS.
we give it
to each other.
we give it coming and
going.
we don't know how
else to respond.

what a hell of a way
to not
live.

BUKOWSKI, CHARLES, Bone Palace Ballet (1997)

La mano, Fernando Botero, Madrid, España (1994)
Foto: Pablo Arias (Flickr)

EL DEDO

los conductores de automóviles
cuentan con muy pocos recursos
y originalidad.
Cuando se enfadan con
otro
conductor
a menudo le muestran el
DEDO.
he visto a dos hombres
adultos,
los rostros colorados
conduciendo uno junto a otro
mostrándose mutuamente el
DEDO.
bien, todos sabemos lo que
quiere decir, no es ningún
secreto.
aun así, ese gesto se emplea
con una frecuencia tan excesiva que ha
perdido gran parte de su
impacto.
algunos de los hombres que se muestran
el DEDO son jefes de
industrias, concejales de la ciudad
tasadores de seguros
contables y/o simplemente
desempleados.
no importa.
es su respuesta
favorita.
la gente jamas admitirá
que conduce
mal.
el DEDO es su
respuesta.
veo a hombres adultos
MOSTRARSE EL DEDO mutuamente
a lo largo de todo el día.
me lleva a la reflexión.
cuando considero
el estado de nuestras ciudades,
el estado de nuestros estados,
el estado de nuestro país,
comienzo a
comprender.
el dedo es un estado de la
mente.
todos nosotros somos LOS QUE SE MUESTRAN EL DEDO.
nos lo mostramos
uno al otro.
nos lo mostramos de ida y
de vuelta.
no sabemos otro modo
de responder.
menuda manera infernal
de no
vivir.

BUKOWSKI, CHARLES, Bone Palace Ballet (1997)

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