Pages

miércoles, 18 de mayo de 2011

UTOPÍA

Los ciudadanos indignados abarrotan la Puerta del Sol de Madrid (imágen tomada el martes 17 de mayo de 2011, a eso de las 20:00 horas).

Utopía. Despectivamente. Heterogénea. Utopía. Sin cabeza visible. Sin líderes. Sin objetivos claros. Sin metas realistas. Sólo la movilización. Incógnita. Utopía. Espontánea. Tan pronto como ha llegado se irá. La Utopía. La Indignación. Claro. Después de las elecciones. Claro. Utopía. Probablemente. De izquierdas. Por lo tanto no inocente. Han entrado en campaña. Ya. Tan pronto como ha llegado se irá, repito, después de las elecciones. Claro. Antisistema. Claro. Los jóvenes. Claro. Perrofláuticos. Algún parado. Claro. Sorprendente. Utopía. Nos ha pillado con el pie cambiado. A los políticos. A los periodistas. A los medios de comunicación de masas. Hemos perdido el control. Sólo un rato. Aunque era ciertamente previsible. Ya lo decían las encuestas. Demoscopia. Y otras. Utopía. Contra el poder financiero que se va de rositas a pesar de ser el causante de la crisis. Contra el Estado (los Estados) que lo permiten y financian mientras recortan sin piedad todo aquello que habíamos conseguido tras años (siglos) de reivindicaciones sociales. Claro. Contra la Europa del rodillo. Claro. Contra la España del sainete. Claro. Contra los políticos, esa casta degenerada a la que sólo interesamos cada cuatro años (o cada dos). Claro. Utopía. Contra los supuestos partidos de izquierdas que toman medidas de derechas. Claro. Contra los partidos de derecha que ahora nos quieren defender como si fueran de izquierdas. Claro. Contra algunas empresas (y sólo contra esas muchas) que han aprovechado el panorama económico para hacer limpieza a bajo coste. Utopía. Indignados. Pues habrá que escucharlos. Que no parezca que los menospreciamos. Alguna palmadita en la espalda. Algún gesto. Se contentarán. Estamos en campaña. Estamos en la era de Internet. Un fenómeno nuevo. Es lo que tienen las redes sociales. Así es. Una Utopía. Improbable. Estudiable. Señalable. Hoy. Ahora. Hasta el domingo. Claro. Seguro. Observémoslos con cautela. No infravaloremos el movimiento pero tampoco hagamos una montaña de un grano de arena. No son para tanto. No son tantos. Se cansarán. Se aburrirán. Tendrán que ir a trabajar. Que comer. Que pagar sus alquileres, sus hipotecas. Aunque muchos viven con sus padres. Jóvenes. Claro. Utopía. Perrofláuticos. Litronas. Pelos largos. Barbazas. Claro. Chavales. Algún parado. Claro. Pues habrá que escucharlos. Que manipularlos, que prometerlos que dividirlos que corromperlos quenegarlosqueignor...
Utopía. Un Imposible.
Todo esto y mucho más se ha escuchado esta mañana en los medios de comunicación oficiales. Es evidente que siguen a la deriva, que no entienden lo que está sucediendo realmente. ¡INDIGNADOS CIUDADANOS UTÓPICOS! ¡HACEOS OÍR DE NUEVO! ¡ESTA TARDE EN SOL! ¡A LAS 20:00 HORAS!




En Youtube.
¡Bravo por Cristina!

PD. El concepto utopía designa la proyección humana de un mundo idealizado que se presenta como alternativo al mundo realmente existente, ejerciendo así una crítica sobre éste.

No hay comentarios :

Publicar un comentario en la entrada

Dádle voz al oráculo