Se trata de esta Biblia de cinco milímetros, ideal para cortos de vista y nostálgicos del microfilm. Puede ponerse en el atril diseñado a juego, camuflarse en la biblioteca de la casa de muñecas o depositarse bajo el colchón, junto al guisante del cuento. Todo sea por cumplir con el dicho: el saber no ocupa lugar.
Libro más pequeño Libros El saber no ocupa lugar
Nido, de Roisín O’Donnell
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En determinado pasaje de esta novela, la familia observa a una corneja cuyo
nido cayó al suelo. Sin ese cobijo le será difícil salir adelante. Esto se ...
Hace 19 horas
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