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miércoles, 28 de agosto de 2013

ADIVINA QUIÉN VIENE ESTA NOCHE (POEMA PARA CINÉFILOS)


Amanecer.
La tierra.
La palabra.
La familia.
Raíces profundas.
El espíritu de la colmena.
El bosque animado.
Fresas salvajes.
Senderos de gloria.
Esplendor en la hierba.
Los mejores años de nuestra vida.
¡Qué bello es vivir!
Cantando bajo la lluvia.
Vive como quieras.
La gran ilusión.
La aventura.
El resplandor.
La quimera del oro.
El viaje a la Luna.
El imperio del sol.
El mayor espectáculo del mundo.
La dolce vita.
Charada.
Fantasía.
Metrópolis.
Luces de ciudad.
El apartamento.
El pisito.
El cochecito.
Carros de fuego.
Tiempos modernos.
Primera plana.
Vidas cruzadas.
El lector.
La lectora.
Breve encuentro.
Extraños en un tren.
La regla del juego.
Sin aliento.
Vértigo.
Frenesí.
El color del dinero.
El salario del miedo.
Un tranvía llamado deseo.
El año que vivimos peligrosamente.
Ser o no ser.
El sueño eterno.
Lo que el viento se llevó.
La profecía.
Los pájaros.
El nido de las águilas.
Matar a un ruiseñor.
Alguien voló sobre el nido del cuco.
El hombre tranquilo.
El hombre que sabía demasiado.
El hombre que pudo reinar.
El hombre invisible.
Recuerda.
El cartero siempre llama dos veces.
Recuerda.
Gigante.
Perdición.
Recuerda.
El golpe.
Los cuatrocientos golpes.
La jungla de asfalto.
Cuando ruge la marabunta.
La sombra de una duda.
La ventana indiscreta.
Las uvas de la ira.
Marcado por el odio.
Rebelde sin causa.
Peligro inminente.
Obsesión.
Sospecha.
Angustia.
La tentación vive arriba.
Recuerda.
La gran ilusión.
La gran mentira.
La trama.
Avaricia.
Intolerancia.
Acoso.
Sabotaje.
Sed de mal.
Repulsión.
Perversidad.
Malas calles.
Grupo salvaje.
Fraude.
Psicosis.
Al borde del abismo.
La ciénaga.
La senda tenebrosa.
El bosque petrificado.
El coloso en llamas.
La parada de los monstruos.
El ladrón de bicicletas.
El mensajero del miedo.
La ley del silencio.
La noche del cazador.
El verdugo.
El ángel exterminador.
El silencio de los corderos.
Los otros.
Los olvidados.
Los chicos del maíz.
Náufragos.
Sin perdón.
En busca del arca perdida.
No es país para viejos.
El eclipse.
En el calor de la noche.
La noche.
La soledad.
Con la muerte en los talones.
Al final de la escapada.
Por quién doblan las campanas.
El crepúsculo de los dioses.
Más dura será la caída.

lunes, 26 de agosto de 2013

AQUÍ VIVIÓ LA REINA DE SABA


Todos somos de carne y hueso, y solo a veces estamos hechos de pensamiento. Luego, antes o después, la NADA. De ahí que resulte tan extraño el camino de la fama. La fama cuesta, decían. Puedes pasarte la vida buscándola y al final no encontrarla. Puedes haber nacido en ella, o también tropezártela en una esquina cualquier mañana inesperada. Puedes no quererla e incluso llegar a odiarla. La fama... que a menudo llega con la muerte y el tiempo, cuando ya no somos ni carne ni huesos, ni siquiera pensamiento.
Por eso me hace gracia tanta placa, tanta inscripción generalizada. Aquí vivió la reina de Saba. En esta casa nació el papa. Los muros de esta cárcel vieron las primeras líneas del Quijote. Este es el primer Water Closet en el que cagó Isabel Primera de Inglaterra. Aquí Cristo sudó sangre. Aquí guardamos el brazo incorrupto de Santa Teresa, allí dos de las cabezas de Juan el Bautista. Aquí Van Gogh perdió la oreja. En este solar se hallaba el convento en el que moró Calderón de la Barca. Este teatro reconstruye el auténtico The Globe, situado originalmente a unos cientos de metros de aquí, en el que vieron la luz las grandes obras de Shakespeare. En esta casa de Salzburgo comió Mozart. En esta casa de Praga tocó Mozart. En esta casa de Viena sesteó Mozart. En esta habitación fue encontrada Marilyn Monroe. En esta butaca de cine fue detenido Lee Harvey Oswald. Esta es la cocina de gas de Sylvia Plath, ese es el camastro de Ana Frank, aquella la cortina de baño de Psicosis, firmada por el mismo Hitchcock. En este camping trabajó de lo que pudo Roberto Bolaño, bajo este mostrador dormía el joven Baroja, en esta taberna no estuvo Hemingway. Esta esquina aparece en tal libro, aquí están las huellas de la pequeña Shirley Temple. En este olivar fue enterrado Lorca. En este muro fue fusilada la libertad. En esta plaza rodaron cabezas, se irguieron guillotinas, ejecutó y fue ejecutado Robespierre. Y en esta otra un loco disparó a John Lennon.
Hacia el final, aquí yace Jim Morrison... porque también hay tumbas y tumbas, y lápidas y lápidas...
Las autoridades gestionan la fama, sí, y las instituciones y las familias y los mistificadores. Peregrinaciones, reproducciones, habitaciones ciclorama, metacrilatos, souvenirs, dinero fresco. La fama... ¿Qué haría el pensamiento, si volviera?

lunes, 19 de agosto de 2013

COCINA INTERNACIONAL


- Holanda, Buenos Aires.
- Holanda. ¿Comorestá?
- Benín, Benín.
- ¿Bamakomer?
- Sí. Yakarta, por favor.
- Tonga. ¿Qué le Congo?
- Pues Camerún una de Gambia Noruega y también una Lusaka Conakry. De postre, Macedonia.
- ¿Adís Abeba?
- Una Lima Singapur. ¿Haití?
- Sí, de Ceilán.
- Tomaré uno, Perú Zimbabue.
- Enseguida Saleh.
- Grecia. ¿El Washington D.C.?
Malabo las Bahamas y...
- Está Beirut.
- ¡Perú tengo Ghana Dahomey!
- No va Viena.
- ¿Entonces Pakistán?
- Panamá. Paraguay. Tayikistán las Gambias. Va a Qatar una Costa Rica Rica.
- ¡Perú oiga, hay un Moscú en mi plato! Y la Lima sabe Mali. La Cuba está Suecia.
- Se la Quito. ¿Ottawa?
- No, y estas Gambias Damasco, se han quedado Honduras.
-¿Le Hague un Sandwich de Ammán, una Hamburguesa, algo de pescaíto Freetown?
- No, traigame la Macedonia.
- Me temo que no me quedan, pero hay Laos.
- Nada, nada, estoy Jartum. La cuenta.
- Son diezmil.
- ¿Kiev? Menudo Abu Dabi. Cuesta el Dublín que enfrente.
- Es lo que Hague.
- Tonga, me voy. ¡Haití quedas!
- Maputo, Saná Gaborone. ¡Que Teherán Portugal!

martes, 13 de agosto de 2013

SUPERSTICIOSO, EN LUCHA CONTRA LA MALA (SUERTE)


¡Atchusss! ¡Horror! ¡Salud! Las yemas de mi pie derecho estaban a punto de tocar el pavimento cuando el estornudo vino a alterar las cosas. Volé de la cama al baño para no tropezar más. Hoy era el gran día. Martes. 13. El espejo cayó a plomo ante mi poderosa mirada. ¡Damm! Salté justo a tiempo al otro lado de la ducha. No había un sólo segundo que perder. Luego recogería los pedazos. Tomé café mientras la tostada se me resbalaba boca abajo. Pero tenía prisa. Corrí a vestirme. Ya iba a salir cuando llamaron a la puerta. ¡Vaya! El tuerto del casero rezongaba al otro lado de la mirilla. Me hice el sueco. A los cinco minutos se cansó de aporrear la puerta. Se fue. Era el momento de encontrarme con mi destino. Martes. 13. Busqué el salero. ¡Ahhrghh! Vacío. Tendría que pasarme primero por el colmado. Toqué madera y salí echando chispas. En el portal me destrocé la espinilla. ¿Pero quién había puesto ahí aquella escalera? Medio cojo y apurado, corrí como alma que lleva el diablo. Sorteé al simpático gato negro que se cruzó en mi camino, pero no pude esquivar la mierda. ¡Mierda reciente de todos los perros! Alcancé la cancela del colmado justo cuando un idiota probaba los paraguas.
-¿Tiene sal, gorda?
-¡Oiga, sin insultar! ¿Cuanta quiere hoy? ¿Un kilo?
-Treinta, para llevar.
Y es que hoy era el gran día. Martes. 13. Salí muy ufano del colmado, con el saco de sal sobre los hombros. Ya estaba preparado para ir al encuentro de la Mala (Suerte).

jueves, 8 de agosto de 2013

LEE, RESISTE


Lee, resiste, y si tienes hijos, que sepan que lees, que vean que lees, que te gusta leer. Lee con ellos, desde que son bebés, y cuando ya sepan hacerlo por si mismos, guía sus pasos sin agobiarlos demasiado, habla de tus libros, tus personajes favoritos, llévatelos a la biblioteca, que aprendan a usarla, y a las librerías, a los mercadillos de libros, que los toquen, que los huelan. Que los libros sean algo tan habitual como el cepillo de dientes. Que no sean una imposición escolar. Déjales ese legado en forma de hábito.
La lectura les permitirá viajar, conocer el mundo, mejorar su expresión, aumentar su vocabulario y capacidad crítica, les permitirá, en definitiva, ser tolerantes con la diferencia, libres y conscientes de sus decisiones, dueños de su futuro y preparados para un tiempo no muy lejano en el que casi seguro tendrán que luchar por unos derechos que ahora mismo nos estamos dejando robar. Preparados para no dejarse engañar por los líderes, por la fe que no exige entendimiento, por aquellos a los que les conviene convertirnos en dócil animal de trabajo y de consumo.
La vida es un laberinto. La lectura, una brújula que puede ayudarlos a comprenderla.
Que tus hijos lean y resistan.