Pages

martes, 5 de enero de 2016

SIN TEXTO (ESE HUIDIZO ESPACIO)


Pero todo se desploma sobre mí,
como si la realidad fuera otra cosa,
un gesto oportunamente opuesto,
no un texto sino su intrusa piel de acelga,
no un sueño sino la ilógica urdimbre de sus desencuentros,
en absoluta coincidencia;
esto no es un sinsentido,
es una tela de sentidos forjados al unísono,
fuera de la anacrónica línea de tiempos.
¡Sí! En qué forma se desbroza el linde,
cómo brota algo con vida encontrado en cada enlace,
cada desordenado cruce,
sobre la plana superficie del tablero.
El mayor placer en los que juegan: siempre encontrarse,
no importa dónde.
No hay sonido que atraviese,
ni flor pestífera,
no hay brillo huidizo manando experiencias,
no amargo pálpito de lenguas,
las palabras conceden el juego,
posibilitan el marfil del unicornio,
el ébano histrión del fauno.
Todo está.
Cayendo sobre mí,
como si la realidad fuera otra cosa,
la nada en que los objetos y los hechos
se coordinan con los objetos y los hechos,
remotos, desconocidos,
creando el adorno,
la histeria,
el accidente
y la posibilidad.


No hay comentarios :

Publicar un comentario en la entrada

Dádle voz al oráculo