Se trata de esta Biblia de cinco milímetros, ideal para cortos de vista y nostálgicos del microfilm. Puede ponerse en el atril diseñado a juego, camuflarse en la biblioteca de la casa de muñecas o depositarse bajo el colchón, junto al guisante del cuento. Todo sea por cumplir con el dicho: el saber no ocupa lugar.
Libro más pequeño Libros El saber no ocupa lugar
Poema del día: "Hacerse hombre", de Elie Ramanankavana (Madagascar, 1995)
-
Hacerse hombre
es tragar
tragar la muerte
tragar las migajas de vidrio de un corazón roto
es romperse los dientes
masticando los guijarros de la traición
e...
Hace 1 semana
No hay comentarios :
Publicar un comentario
Dádle voz al oráculo