Se trata de esta Biblia de cinco milímetros, ideal para cortos de vista y nostálgicos del microfilm. Puede ponerse en el atril diseñado a juego, camuflarse en la biblioteca de la casa de muñecas o depositarse bajo el colchón, junto al guisante del cuento. Todo sea por cumplir con el dicho: el saber no ocupa lugar.
Libro más pequeño Libros El saber no ocupa lugar
Poema del día: "Elegía primera", de Óscar Cerruto (Bolivia, 1912-1981)
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*a Ricardo Jaimes Freyre*
Descubro amargamente que los sueños
no son vida.
La vida me desmiente,
y el vejamen.
Vuelvo al destierr...
Hace 13 horas
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