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Llevo días enganchado a esta canción y no he podido resistirme a compartirla. Muchos ya la conoceréis. Se trata de "La tormenta de arena", de Dorian. Aparece en ese disco fantástico que es La ciudad subterránea (2009). En general los temas de Dorian me gustan por esa extraña combinación de nihilismo e inconformismo, y sus letras reflejan con extraordinaria poesía la belleza y la desolación que giran en las cabezas de gran parte de la juventud contemporánea. Dicho así no parece algo muy comercial, ¿verdad? Pues por eso. Ahí van la letra y el video, realizado por la productora Crampton. Es el primero de una trilogía que completan "Paraísos artificiales" y "La mañana herida". Que os guste.
LA TORMENTA DE ARENA
Te he perdido entre la gente,
te he adorado y te he odiado,
y en el fondo sabes bien
que en los peores momentos
llevas dentro un ángel negro
que nos hunde a los dos.
Y cuando llega el nuevo día
me juras que cambiarías, sí,
pero vuelves a caer.
Te dolerá todo el cuerpo,
me buscarás en el infierno
porque soy igual que tú.
Todo lo que siento por ti
solo podría decirlo así.
Todo lo que siento por ti
solo sabría decirlo así.
Para viajar a otros planetas
por corrientes circulares
te di una cápsula especial.
Pero ahora tu cabeza
es una tormenta de arena
y cada noche una espiral.
Y cuando llega el nuevo día
me juras que cambiarías y
pero vuelves a caer.
Te dolerá todo el cuerpo,
me buscarás en el infierno
porque soy igual que tú.
Todo lo que siento por ti
solo podría decirlo así.
Todo lo que siento por ti
solo sabría decirlo así.
Todo lo que siento por ti
solo podría decirlo así.
Todo lo que siento por ti
solo sabría decirlo así.
Todo lo que siento por ti
solo podría decirlo así.
Todo lo que siento por ti
solo sabría decirlo así.
Por si álguien todavía no se había dado cuenta, la intensidad del teatro isabelino, barroco, del Siglo de Oro o como lo queramos llamar está en la exacta ubicación de cada verso. Un autor de teatro era, ante todo, un poeta, y no todos fueron capaces de utilizar las armas retóricas puestas a disposición. Pocos pasaron a la posteridad aunque en un primer momento llenaran aquellos espacios escénicos al aire libre. Cervantes se quejaba amargamente de no ser considerado como el gran dramaturgo que creía ser, pero tampoco fue un gran poeta. Este era el terreno al que Lope de Vega le había tomado el pulso para conectar con su público. Y escribió comedias como churros. 

Fotograma de Fahrenheit 451 (1966) de François Truffaut, basada en la novela homónima de Ray Bradbury.