
Hazme pálido regazo donde espera el mundo,
tenue servidumbre restañada nunca a tiempo,
para morderte certero verbo solo hazme,
voz que fosforesce incolora de albor, lágrima leve.
Olvidado por los hombres goza el ciego amante,
tacto sin cesura satisface los sentidos,
su oleaje duradero al mar que confunde sombras,
hilo de sal en un labio que mi piel descabala.
Blando líquido perfecto luego se desliza,
augur que la noche subyugase al abrazo
ante la nada, enreda el pétreo abismo
que sin nombre yace en la palma de la mano.
Hazme pálido regazo, verbo solo hazme.
Materia prima, de Jörg Fauser
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Hay un pasaje de este admirable libro en el que el narrador cuenta que a
algunos bebedores los atropellaba el tranvía al avanzar hacia determinado
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Hace 11 horas
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