
Me duelen todos los muertos.
Me duelen los vivos que deambulan con su pantalla entre los muertos.
Me duelen sus clics.
Me duelen sus apps.
Me duelen sus movs.
Me duelen sus pics.
Me
duelen
los ojos
las bocas
las lágrimas
las conciencias
las incontinencias
las voces expertas
las verdades a medias.
Los muertos.
Me duelen los muertos.
Me duelen todos.
Los muertos.
De aquí.
De allí.
Los vivos.
Los muertos.
miércoles, 22 de julio de 2020
EL DOLOR
lunes, 16 de septiembre de 2019
LLUVIA

Hazme pálido regazo donde espera el mundo,
tenue servidumbre restañada nunca a tiempo,
para morderte certero verbo solo hazme,
voz que fosforesce incolora de albor, lágrima leve.
Olvidado por los hombres goza el ciego amante,
tacto sin cesura satisface los sentidos,
su oleaje duradero al mar que confunde sombras,
hilo de sal en un labio que mi piel descabala.
Blando líquido perfecto luego se desliza,
augur que la noche subyugase al abrazo
ante la nada, enreda el pétreo abismo
que sin nombre yace en la palma de la mano.
Hazme pálido regazo, verbo solo hazme.
viernes, 2 de febrero de 2018
EL HAMBRE ESTÁ EN EL PAN DE CADA DÍA
El hambre sabe al pan de cada día,
la mano que gobierna está cautiva,
el sueño se diluye en la alegría,
la luz nace en el ojo del que mira,
la voz baila en el labio de la huida,
la luna reflejada en la caricia,
la rosa se marchita en la mejilla,
el surco que has llenado con tu tinta,
el cielo que atardece las mentiras,
la vida está muriéndose de risa,
la sombra se desliza en la sombrilla,
la duda está en la noche concedida,
la carga que soporta quien camina,
la tierra que se rompe en la caída,
la llama que me abraza posesiva,
el viento que no fluye ni se hincha,
el mar que me atraviesa,
el mar que me atraviesa,
el mar que me atraviesa la escotilla,
el tiempo que en su vuelo me aniquila,
el niño que olvidó la pesadilla,
la esfera que dibuja tu sonrisa,
la madre que no pudo con la herida,
la sangre que destruye la cuchilla,
la ola va arrastrando las cenizas,
la arruga de la piel desguarnecida,
el cuerpo que responde a la injusticia,
el hambre, el hambre, el hambre,
el hambre está en el pan,
el hambre está en el pan de cada día.
lunes, 2 de octubre de 2017
AMPLÍSIMA

Leve totalidad, frágil.
Tañer el universo amante
donde desconocidos dedos
una vez de libertad las horas
colmaron imaginarios y la sed
—esa sed— hacía silvestre el brotar, la palabra.
Es extraño o íntimo o ínfimo
el amargor, deja vértices de memoria
donde mares clamaban de mi boca
sed agonizante.
Antes.
Soledad amplísima
de tantas-otras-nuestras-vidas,
pudieras desmentirme
y jamás manos bastarían,
demasiado es el mundo
que apenas alcanzo,
demasiados cuerpos derritiendo el Nombre,
demasiadas mentiras consentidas,
algo que resta del insano aliento,
relojes, cavidades, fe.
La lengua, la tierra, la madre que no es.
La ruina, la sal, la sangre...
la luz que se resiste.
Cómo sabes que te espero siempre,
fuego líquido en la claridad perpleja,
y si espero cuánto ríes,
a quién miras, sonriendo.
Imagen: Garden of Selves
(En The Architect's Brother, de Robert & Shana ParkeHarrison)
viernes, 20 de enero de 2017
EL ARCA INTERRUMPIDA
Recuerdo este poema en el día en el que cambia parte del mundo (el resto ya ha cambiado hace tiempo). ¿Qué nos deparará el futuro que ya es presente? La verdad es que no lo sé. Eso sí... desconfiemos de los héroes.
EL ARCA INTERRUMPIDA
Un héroe otea.
Hoy has visto: muchas son las horas desatendidas.
El sol somete el trayecto a las olas de la semilla,
el ojo se convierte en lágrima austera,
el ojo, con esa forma de rostro acuchillado.
Lo sientes: algo te ciñe la frente.
La oscilante voz en el límite de las plazas,
el hormigueo en el bazo,
la continua presión en la nuca,
la celeridad de la trampa,
el flujo esparcido en la corriente,
arrastran, por entre los cuerpos extraños
y la dura incógnita,
a los hombres cercados por la rabia del hambre
y del golpeo.
Ahí van los que conquistan nuestro mundo,
segando los acertijos plantados en el tiempo,
buscando algún abismo del que sacarnos;
La razón y el deber están con ellos;
Abrirán con parsimonia las puertas del arca,
nos han prometido un diluvio un sacrificio
una salvación.
Desilusiones bajo la quilla,
en las atroces noches que nos queden.
Por la memoria que tiembla en la estructura
–un océano de olores dilucida el miedo,
las lenguas jóvenes trepidan ajenjo en las esquinas-,
por las sombras compartidas en este horizonte trunco,
se atisba, revolviéndose como un loco
en la inmovilidad forzosa de la camisa,
arqueado, retorcido sin fin, un hervidero.
Una multitud aliada del dolor, frente a los paladines y los líderes,
mientras en lo alto siluetas de luz y mensajes se suceden,
señales, arquetipos de una imagen auditiva.
No lo sabéis: algo nos ciñe la frente.
Ángeles suicidas bloquean la entrada porque no,
aquí no hay sitio para un arca que flota por encima de este sueño.
El misterio y el miedo y la inquietud insolentes,
el aire puro que trae el humo de presentes quiméricos,
fresca libertad todavía, fresca lucha de palabras
que sujetan su volumen a este ritmo de viento.
Un héroe otea encerrado en su arca.
Algo rezonga. Y cobarde escapa.
miércoles, 7 de septiembre de 2016
EN EL AIRE
porque vengo.
Y aunque tenga tantas cosas
que decir ni yo me nombro.
Vistas de silencio,
estertores dentro de rompientes,
gritos incoloros
y deseos flotantes
murmurándome.
Qué es la libertad
sino los pies en el aire,
vueltos a la lengua
inaudible,
los mismos pasos libres,
qué es la libertad, decidme:
¿es un sueño o una imagen?,
¿una ausencia horizonte o una voz?
viernes, 5 de septiembre de 2014
MEMORIA OLFATIVA
Aún siguen ahí:
el olor de la leche en el pecho de tu madre,
del tabaco negro en la mejilla de papá,
la mercromina sobre la herida infantil,
o ese soplo que se desprendía al abrir
la botella del calcio.
Aún siguen ahí
los aromas agitados por el viento del pueblo,
cuando, al caer la tarde, volvían los cerdos,
y la nata hervida en el fogón de la abuela,
y el heno y la mierda de la mula en el corral,
y el tomate recién cortado a navaja en el mismo huerto.
Aún siguen ahí
los misteriosos ambientadores de pino,
la naftalina en los armarios,
la fritanga que ascendía hasta la ventana desde el bar,
todo lo que se colaba en la rejilla de ventilación
del autocar
desde el fumadero de la fila de atrás.
Y ese linimento de las farmacias,
y ese olor a rancio ultramarinos,
y aquella zapatería que olía a pies,
y el bálsamo Floïd en la barbería,
y el inclasificable golpe en la nariz
al entrar en las letrinas de ciertos bares,
aquellos hoyos negros sobre blanco
en los que tanto costaba acertar.
Ahí, ahí siguen
la tinta de los libros nuevos en septiembre,
el plástico del forro transparente,
la madera arrebatada a los lápices
por los sacapuntas,
la blanda cera olorosa Manley,
la plastilina indigesta,
los chicles Boomer, el regaliz
en la tienda de las chuches,
el chorizo pamplonica en el eructo
de tu mejor amigo, gajes de recreo.
Y el pan recién hecho,
y la paella dominical,
las natillas caseras,
el café en la cafetera,
la naranja exprimida,
y otra vez el café, sí.
Ahí siguen la lavanda,
la tierra después de la tormenta,
pero también los calcetines húmedos,
secándose sobre la calefacción de los trenes.
La memoria de un patio en la hora de la siesta,
el tambor de detergente colgado en la pared,
el polvo desprendido en cada bote,
la piel sudorosa de los más altos,
los brazos en alto, mientras tú te defendías
de su defensa de axilas.
Y mucho más tarde
el submarino herbáceo en el asiento trasero,
el desinfectante en los cines dudosos,
las cáscaras de pipas,
los litros devueltos a las esquinas,
el vómito abismal.
Y el mar, siempre el mar,
el olor a mar.
Tú y el mar,
la piel de sal,
la piel con piel,
la mantequilla
a la que olieron
nuestros cuerpos
la primera vez.
Aún sigue ahí.
Lo que fue.
Lo que ya no es.
martes, 29 de julio de 2014
VENUS BLONDE
sobre tu cuello translúcido,
su inoportuno reguero de continencias,
el momentáneo ardor antes de hartarse
y recurrir a la puerta, abandonándote en lo oscuro,
buen pedestal para una Venus sin cabeza.
Cuántos labios,
cuántos ojos glaucos,
cuántos pasos interrumpidos
por el fuego en el cristal,
cuántos cuerpos rendidos ante ti,
zarandeados por la hiel que trastabilla las rutas
perdidas en los bares.
Ahora que fecundas de brumas lejanas mi noche
y te tengo para mí, no sé si quieres
que prolongue esta avidez vesánica
o espante de algún modo mi esperanza.
Paralizo el rito que te vence
con una indecisión sublime,
todo el mundo está conmigo
en esta purificación del tiempo,
amaga la felina garra
junto a tu cadencia fría
y así como te meto mano
brindo contigo, brindo por todos,
gélida,
te alzo en ángulo, hinco el codo
y te regalo también el labio,
mi propia marca de vampiro.
martes, 27 de mayo de 2014
ESTAR SIN TI
la que ayer se desviaba envejecida y rancia entre los mástiles,
una percha de lenguas en la que hervían los hedores divididos de las horas,
nunca podrá borrarse de la noche aquella huella,
a tu alrededor sobrenadaba la espuma,
caían migratorios los abrazos con desgaste de guitarras y codas,
la noche aquella,
en otra ciudad solitaria, arrastrado sobre un légamo hecho de ron,
hacia las luces inciertas del puerto,
la media luna ofrecía reflejos de amor y abandono esquivos,
los burdeles se extendían hacia los caminos en fuga
y yo olvidaba los cambios que hoy me sacuden,
olvidaba los gritos que ahora me cercan,
lejos, en la cima más aguda y panorámica,
mi cabeza preguntó quién tendría la respuesta,
me estaba llevando a encontrarte,
deletreaste agudo el pensamiento,
acústica serena y un tipo adolescente oteando en perspectiva,
verano,
páramo océano aparatoso,
sólo moriré una vez en la vida,
debería romper un corazón antes,
mira cómo expiran los perros en la plaza,
cómo los barcos se retuercen los maderámenes,
debería intentar alejarme un poco más de los confines,
bajo mi propio amanecer sin sombra,
bajo un sol rebelde que asesina,
toma mis símbolos ruinosos,
ningún ídolo trascendental,
creo en la santidad del pavés,
creo que lo crees, decadente,
hay hombres en los cruces y en los cuervos y en los buitres,
creo en esa tentación de intrepidez,
reencontrado vejestorio entre las faldas,
he llenado la vida de ficciones,
¿acaso me las arreglaré yo solo en este mundo?,
no importa en la lengua en que lo haga ni de dónde venga,
vamos, ven, vengo,
hombres caen al sol como copos de cera,
en el nuevo sur regresan a descomponerse,
todo es concreto como la lluvia,
encuentra en mí al elegido para el fregadero,
corona el quinto piso con la nieve atlante en tus espaldas,
no sé dónde te encuentras,
creo que en algunos paisajes lejanos,
asfixia en las rodillas,
allá puedes entender la dureza de algunas sonrisas,
no hay sitio en el que pueda estar sin ti,
llegan los que se hacen a si mismos,
odian mientras esperan lo que viene,
los frutos están por doquier,
qué puedo hacer para no necesitarlos,
basta orillear en los remos como ayer en la noche,
el tiburón arrancará gotas de lluvia,
en este hábito líquido en este mar poesía
desconozco los términos de nuestras vidas-río,
salto del esquife entretenido por las brumas
y prefiero la arrogancia del abismo
a la sacudida alucinada y rota, otra vez buscándote,
porque no hay sitio, no, en el que pueda estar sin ti.
jueves, 10 de abril de 2014
HACIA LA ESTRELLA (HIGH SPEED)
Hacia la estrella,
con esa velocidad que nos mantiene inmóviles en la noche
a pesar del vértigo,
hacia ese horizonte que no cambia en la mirada,
segado a veces por la cuchilla de los árboles cercanos,
hacia la estrella otra vez,
en ascenso alucinante,
marcha el engendro mecánico que nos fagocita
mientras deja atrás un polvo removido de esperanzas,
el hielo conquistando el parabrisas,
la sombra de la muerte que ya llega y tu sonrisa,
vuelta imprecación sobre el volante.
miércoles, 28 de agosto de 2013
ADIVINA QUIÉN VIENE ESTA NOCHE (POEMA PARA CINÉFILOS)
Amanecer.
La tierra.
La palabra.
La familia.
Raíces profundas.
El espíritu de la colmena.
El bosque animado.
Fresas salvajes.
Senderos de gloria.
Esplendor en la hierba.
Los mejores años de nuestra vida.
¡Qué bello es vivir!
Cantando bajo la lluvia.
Vive como quieras.
La gran ilusión.
La aventura.
El resplandor.
La quimera del oro.
El viaje a la Luna.
El imperio del sol.
El mayor espectáculo del mundo.
La dolce vita.
Charada.
Fantasía.
Metrópolis.
Luces de ciudad.
El apartamento.
El pisito.
El cochecito.
Carros de fuego.
Tiempos modernos.
Primera plana.
Vidas cruzadas.
El lector.
La lectora.
Breve encuentro.
Extraños en un tren.
La regla del juego.
Sin aliento.
Vértigo.
Frenesí.
El color del dinero.
El salario del miedo.
Un tranvía llamado deseo.
El año que vivimos peligrosamente.
Ser o no ser.
El sueño eterno.
Lo que el viento se llevó.
La profecía.
Los pájaros.
El nido de las águilas.
Matar a un ruiseñor.
Alguien voló sobre el nido del cuco.
El hombre tranquilo.
El hombre que sabía demasiado.
El hombre que pudo reinar.
El hombre invisible.
Recuerda.
El cartero siempre llama dos veces.
Recuerda.
Gigante.
Perdición.
Recuerda.
El golpe.
Los cuatrocientos golpes.
La jungla de asfalto.
Cuando ruge la marabunta.
La sombra de una duda.
La ventana indiscreta.
Las uvas de la ira.
Marcado por el odio.
Rebelde sin causa.
Peligro inminente.
Obsesión.
Sospecha.
Angustia.
La tentación vive arriba.
Recuerda.
La gran ilusión.
La gran mentira.
La trama.
Avaricia.
Intolerancia.
Acoso.
Sabotaje.
Sed de mal.
Repulsión.
Perversidad.
Malas calles.
Grupo salvaje.
Fraude.
Psicosis.
Al borde del abismo.
La ciénaga.
La senda tenebrosa.
El bosque petrificado.
El coloso en llamas.
La parada de los monstruos.
El ladrón de bicicletas.
El mensajero del miedo.
La ley del silencio.
La noche del cazador.
El verdugo.
El ángel exterminador.
El silencio de los corderos.
Los otros.
Los olvidados.
Los chicos del maíz.
Náufragos.
Sin perdón.
En busca del arca perdida.
No es país para viejos.
El eclipse.
En el calor de la noche.
La noche.
La soledad.
Con la muerte en los talones.
Al final de la escapada.
Por quién doblan las campanas.
El crepúsculo de los dioses.
Más dura será la caída.
lunes, 31 de diciembre de 2012
EL VIAJE ILUSORIO
Las causas se esfuman,
el gesto humilde de los bueyes
que mascullan en la noche su camino,
la belleza arrolladora, trazo en el vientre,
por la que algún perro se amorata incógnito,
la hogaza curtida en los sueños y el espanto
cuando se refleja en un filo sin justicia, se esfuman.
Se esfuman las causas,
se ocultan las cosas,
las formas se atenúan,
así que si ahora, cuando la luz despierta,
ahora que la certeza baña los rostros de apariencia,
decidieras alcanzarme en esta deriva hemisférica,
ten en cuenta que ningún destello habrá de amanecerme la voz,
ningún pensamiento digno,
sino los actos del día inclinándome un poco más hacia el suelo,
las pequeñas y alegres decepciones desmedrando persistentes el recuerdo.
Esa sombra perpetrada que acompañarás al laberinto no soy yo,
sino un imitador de aspecto apócrifo;
qué desencanto,
quítame la responsabilidad
de este viaje ilusorio:
no me conozcas.
En la confusión del propio nombre,
en la incertidumbre hecha palabra,
en el cuerno de la luna estaré yo,
cuando se esfumen las causas,
donde se ocultan las cosas,
mientras las formas se atenúan.
Luis Morales Poesía The Last Poems Madrid
sábado, 17 de noviembre de 2012
LOS ASENDEREADOS RESPONDEN ANTE HERMES
Hacia el piélago del color del vino,
un olor a ola, a camino surcado y antiguo,
se expande.
Cuando hayan muerto los recuerdos
de los héroes bajaremos, merodeadores,
sobre las celosas colinas áticas
para colmar nuestro destino
no lejos de aquí,
en la ciudad sagrada de Palas,
ojos de lechuza, la de mirada brillante
hecha de estrellas, hija del portador
de égida.
Para después expandirnos, fluyendo,
hasta los sagrados confines del Helesponto,
donde Cipris se eleva.
En el aire, ínfima, bajo tus pies de ave,
mensajero, se adivina ya Ítaca,
rodeada por el mar.
Y nadie vuelve, panaqueos.
No habrá fuertes brazos,
marineros que domeñen
la negra madera curva.
Ni disfraz posible o tridente
dado a cautivar todo destino.
O nosotros, los asendereados,
los que adoramos este mar
dulce y temible.
Dónde empieza, pues,
dónde termina el mundo.
A la medida de los mortales,
fruto imaginario, escúchanos,
oh heraldo, en esta hora.
Los hombres sin edad dorada,
los hijos de otros hijos y fortunas,
los que nunca aquí estuvimos,
regresamos.
Luis Morales Los asendereados Poesía The Last Poems Grecia
viernes, 28 de septiembre de 2012
PREVISIÓN MÉTRICA PARA EL FIN DE SEMANA
El sistema atonal que se encuentra instalado en la península dejará estrofas abundantes el viernes, para irse trasladando al entorno de Baleares y la Comunidad Valenciana.
El sábado continuará rimando en prácticamente toda España, salvo en el noroeste, y los endecasílabos heroicos serán especialmente intensos en Cataluña y la Comunidad de Madrid.
El domingo empezará con cesuras localmente fuertes en Cataluña, Baleares y el litoral de la Comunidad Valenciana, pero el hemistiquio mejorará rápidamente por el oeste de la península y las sinéresis remitirán al final de la jornada.
Las metáforas empezarán a entenderse a partir del lunes, con posibilidad de algún encabalgamiento débil en el área mediterránea y poca aliteración en el resto.
Por otra parte, la Dirección General de Textos y Emergencias recomienda, ante el riesgo de consonancia, que si se va leyendo se disminuya la velocidad, se extremen las precauciones y no se detenga el poema en zonas donde pueda discurrir gran cantidad de ripios.
Si se tiene que viajar, Protección Cerril aconseja circular preferentemente por versos alejandrinos y serventesios y, en caso de comenzar a concordar a la manera grecolatina, tener en cuenta que existe riesgo de oxímoron.
Recomienda igualmente no atravesar con el versículo ni a pie quebrado los ritmos yámbicos, ante el desconocimiento de lo que pueda haber debajo de la anáfora, y localizar los puntos más altos de la comparación. También es importante no intentar salvar el estrambote en medio de una dislocación.
Si se está en el campo, Protección Cerril asegura que hay que alejarse de los ríos, torrentes y zonas bajas de laderas y colinas, evitando atravesar églogas pastoriles. Es preciso también dirigirse a los puntos más altos del priamiel.
Ante el riesgo de folías, advierte de que en los núcleos urbanos es conveniente colocarse cerca de la prosa para protegerse. En las viviendas se aconseja evitar las corrientes vanguardistas y, si se va recitando, un verso blanco puede ser un buen refugio.
Si la metonimia sorprende en el campo, es necesario evitar correr y permanecer en sonetos consagrados, como los de Shakespeare, Petrarca o Garcilaso. No se debe buscar refugio bajo los himnos pírricos y conviene alejarse de clerecías y tetrásforos monorrimos.
Ante el peligro de mistificaciones, conviene retirar del exterior de la vivienda aquellos libros que puedan ser arrastrados por el ingenio, así como revisar cada cierto tiempo el estado del subtexto, las poéticas desengañadas y la estilística.
Si llegara a imponerse el verso, es fundamental abandonar cuanto antes los sofismas y anapestos y desobedecer cualquier imposición de la métrica, utilizando preferentemente sinalefas.
lunes, 25 de junio de 2012
EL HECHIZO
¡Qué pequeño es nuestro mundo!
Cada cual es la amenaza de si mismo.
Con qué atrevimiento se van deslizando
las consecuencias de nuestra propia libertad.
Sedación y hechizo,
moderada corrección,
vida en conserva.
El fascinante mecanismo de las hormigas se aceda
en las vísperas tormentosas.
No hay matices en este tablero blanco y negro.
Quién demonios ha mirado más allá.
Sobreviven las gastronomías de las más pequeñas patrias,
el absolutismo del cincuenta por ciento,
los volcanes globales dirimidos en magníficas mesas,
las vociferantes fes de siempre,
ancladas a profetas, largas togas, faraones y altavoces,
la mentira de dos caras que, apoyados en atril,
difunden los modernos sofistas cada vez que hablan,
las migajas disputadas en convincente lucha:
esto no es un valle de lágrimas,
es la enésima partida que culmina en tablas,
la peonza que gira una y otra vez sobre un mismo punto inmóvil.
El hechizo sobrevuela nuestro espacio,
el hechizo que cae como líquido ardiente,
justo en la mitad de un pensamiento.
Todo está bien.
Acaso todo va bien.
¿Es eso lo que crees?
Todo está bien, todo va bien.
Hay una reina, muchas obreras y algunos zánganos.
Todo está bien.
Hay también rey, dos alfiles, caballería, defensas y suficientes peones.
Todo va bien.
Banderolas de colores se agitan desmedradas en los puentes.
Luis Morales El hechizo The Last Poems Poesía Madrid
miércoles, 7 de diciembre de 2011
UN LECTOR ABRE EL LIBRO Y EL POETA SE RESFRÍA
Siento frío. Alguien se ha dejado el libro abierto. El aire es una helada flecha que penetra, una ráfaga abismal que rasga el hueso.
Al que escribe estas palabras por delante del espejo mi lector profundo, acodado en el marco último, ensombrece. Hay un rasgo de vanidad, de impudicia en todo esto. Darse cuenta es despegar. Cada uno es un misterio, cada voz, cada sentimiento, inexplicables.
Existe, pues, un riesgo que sabe a absurdo, una tentación lírica inquebrantable que, sin embargo, a veces se desarma. No a la persona, la vida mundana siega al individuo incapaz de advertir la pasmosa implicación del ritmo. Aedos sin báculo acompañante se derraman en la incomunicación de los días.
Dadme un poeta que olvide su existencia ajeno a todo. Que se siente y esboce, que cante. Léase en el perfil traidor del viento la flama, el irreverente empuje de un torrente conspicuo. Y si llega entonces la respuesta, que no revele la baldía pregunta. El artificio es así, no siempre deriva de los sentidos.
Pero aguardad un instante…
Ya está, vino la noche al papel, la doblez a la esquina, marcador agostado en la página aún virgen. Mi lector profundo no quiere resfriados allá, donde arrasa la corriente. Su ojo me fecunda con la savia del tiempo, en mitad de un sueño que se rompe, ciertamente, asombrado porque algo en el silencio va a estallar.
Luis Morales Un poeta se resfría Lector Poesía The Last Poems
viernes, 21 de octubre de 2011
KALI MA XXI O EL ÍDOLO ESPORÁDICO DE CADA NOCHE

Una ciudad horizonte,
dentadura renegrida intermitente
entre aspersores de niebla,
soles grises, columnatas ciegas
y templos de metal
que ensombrecen el pan
para destrenzarlo en las arpas,
un mecanismo que germina virginal
sobre balaustradas móviles
de orín y linternas,
de abdómenes
furtivos
y
transeúntes.
Perfumes de hierro pajizo
suspendidos en el óxido,
altares de papel nutriendo
una membrana de esperanzas,
podredumbres de tejido místico
y cuchillos mutuamente entrelazados
envuelven a la flor esporádica.
Como un ídolo exuberante y temible
de ojos múltiples que,
poblados de carbunclo,
estallaran en infinitas formas compuestas,
como una pin-up que colmase de anestesia
sus caleidoscópicos pezones,
la copa somnífera incita a deambular
por las barras de los bares
a toda una región arborescente,
augura paciente el horror de la condena
y,
tras la breve espera,
devora silenciosa los brotes.
Kali Ma XXI o el ídolo esporádico de cada noche Luis Morales Poesía The Last Poems
viernes, 7 de octubre de 2011
LÍQUIDO AZUL

Qué mano furtiva arrancará
la profunda raíz de mi tristeza,
quién recogerá las copas
de este líquido azul
que ensimisma las máscaras.
Alzaría la mía
en hervores de tinta
y nubes más soberbias
que cualquier mejilla,
tendría en el labio
esa voz que cambia el mundo,
que lo hace visible
mientras se esfuma, imprecisa.
Alzaría en ti la voz,
aunque nunca te lo diría.
martes, 30 de agosto de 2011
AGUJEROS
24 de abril de 2010.
Cráter de cuatrocientos metros de diámetro en el Mare Tranquillitatis de la Luna.
(Fotografía de NASA/GSFC/Arizona State University).
El agujero en la sien,
esquinas doblando la noche,
el ciclón depravado en los mástiles,
la celeridad de la trampa,
el enorme flujo y la tormenta
que asolan, más allá del brillo fundamental
y la idea química,
a los pájaros borrados por las ráfagas del aire
y del terror.
El agujero en la pared.
Los que liberarán este mundo,
al acecho de una luna orgánica y decisiva.
El tiempo y el mar de su parte.
El agujero en el espejo.
Perdido el control del porqué,
de los números, de la ruta
y las preguntas, hacinadas
en un perpetuo estado de duda.
Lentitud y cálculo
sobre la pequeña y fiel vigía,
en las célebres borracheras vespertinas.
Por la lengua de los pícaros –la lengua: la aguja, el veneno, las raíces-,
a través de los dedos convocados en torno a este miembro altivo
se insinúa, córneo como un hombre que esquiva la luz trágica impulsora,
bárbaro, irradiándose, su canal de estructuras,
cuerpos tatuados en los sueños,
o toda la inarmonía de un héroe hidráulico.
En los caudales celestes más prodigiosos
la mano acribilla el tiempo
-¿acaso había dejado de ser mortal?-
y encalla y se encadena medio hundida.
El agujero en la sien.
Agujeros Luis Morales Poesía The Last Poems
martes, 12 de julio de 2011
MI ALADO ESPEJO

Mi alado espejo centellea al desgaire,
mi espejo infringido de instantes:
tras él tiembla y cruje el entusiasmo.
Mi alado espejo centellea al desgaire:
sobre la abundancia atenta,
que aclama cualquier brillo ideal,
mi alado espejo centellea al desgaire,
¡mi espejo infringido de instantes!
¡Crípticos y dantescos
sus automatismos reversados!
En la noche crepitan verbos
crípticos y dantescos.
¡Verbos apocalípticos!
Quebrad mi espejo, quebradlo:
crípticos y dantescos
sus automatismos reversados.
Cuando sus reflejos hayan cesado,
¿cómo volver al espejo alado?
Volarán pajarillos látigo
cuando sus reflejos hayan cesado;
sobre este rostro fragmentario
que atraviesa el otro lado.
Cuando pierda los recuerdos,
¿cómo volver?,
¿cómo volver al espejo alado?
Luis Morales Mi espejo alado Poesía The Last Poems











