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viernes, 16 de enero de 2009

VIDA Y MUERTE DE ALEKHINE (PRELUDIO DE UNA NOCHE DE SÁBADO)



Alexander Alekhine fue uno de los grandes campeones mundiales de ajedrez de todos los tiempos. Nacido en Moscú, el ajedrez le llevó por todo el mundo. Alekhine es conocido por su estilo agresivo y combinatorio entre los ajedrecistas clásicos.
Alekhine formó parte de la generación de ajedrecistas que a principios del siglo XX renovaron las ideas estratégicas hasta entonces en vigor. Como en cualquier otro gran jugador, en Alekhine se daban profunda estrategia, dominio en los finales y virtuosismo técnico. Pero el estilo personal de Alekhine se caracterizó por su poderosa facultad para la combinación y la táctica, unidas a una desbordante fantasía, así como por sus tendencias agresivas: tal vez haya sido el más peligroso atacante de todos los tiempos. Junto a ello, una tenaz voluntad de victoria y una capacidad de trabajo y preparación teórica de la que carecían los demás. Su estilo le condujo en dos ocasiones al título de campeón del mundo.
En los años previos a su muerte, Alekhine vivió en España y Portugal, jugando torneos en la Alemania Nazi o en los países ocupados por los alemanes. También se le adjudica la autoria de varios artículos en contra de los ajedrecistas judíos, aparecidos en la prensa nazi. Tras la guerra negó ser el autor de dichos artículos.
Durante aquellos años, a comienzo de los cuarenta, Alekhine padecía cirrosis hepática, duodenitis y arteriosclerosis. No tenía ingresos propios y vivía de la miseria que ganaba con el ajedrez. También estaba profundamente deprimido.
Alekhine murió en Portugal (a las afueras de Lisboa) en 1946. La versión oficial dice que murió ahogado con un trozo de carne mientras estudiaba con su ajedrez, pero hay dudas al respecto. Se desarrollaron diversas teorías de conspiración desde entonces. Las principales apuntan a que o bien Alekhine se suicidó o bien fue asesinado.
En 1999 el GM canadiense Kevin Spragett difundió la opinión de que había algo sospechoso en la versión oficial de muerte por asfixia o ataque al corazón. "¿Cuál es la equivocación en la historia oficial? (Me refiero, a parte del hecho de que si una persona 'normal' está sentada y se asfixia se pondría de pie y se agitaría bastante, posiblemente incluso volcando el tablero y las piezas...) ¡El médico que redactó el certificado de defunción (Dr. Antonio Ferreira, por casualidad también un ávido ajedrecista) más tarde dijo a los amigos que el cuerpo de Alekhine se encontró en la calle, en frente de la habitación del hotel! ¡Tenía un disparo! Dijo que la presión del gobierno le había forzado a redactar el certificado de defunción tal y como se hizo (Portugal fue neutral durante la II Guerra Mundial y podía querer evitar controversias).
Según fuentes bien informadas (incluyendo a Spassky, que está casado con una francesa que trabajó en los servicios diplomáticos) la Resistencia Francesa creó un secreto 'Escuadrón de la Muerte' tras la II Guerra Mundial para 'tratar' adecuadamente a quienes estaban en una lista negra por colaborar con demasiada voluntad con los nazis alemanes, cuando Francia fue invadida por Alemania. ¡Parece que en la lista había más de 200.000 nombres!
¡La correspondencia de Alekhine, poco antes de su fallecimiento prematuro, mencionaba que sentía que estaba siendo seguido! ¡Las iniciales de Alexander Alekhine eran AA, de forma que eso lo colocaría al comienzo de cualquier lista! Alekhine murió cuando quedaban uno o dos días para que la Federación Británica de Ajedrez votase el albergar el encuentro Botvinnik-Alekhine... ¡Así que, si había un asesino, debía actuar rápidamente ya que Alekhine iba a marcharse a Inglaterra!"
¿Qué os parece? ¿REALIDAD O FICCIÓN?
Os mando una foto en la que se le observa tendido en su sofá, con todas sus piezas todavía sobre el tablero. Si queréis saber más, LOS TRES EXTRAÑOS os esperamos el sábado 17 de enero a las 21:00 horas en el Bukowski Club (San Vicente Ferrer 25, Metro Tribunal)

miércoles, 14 de enero de 2009

RIBEIT CAMBEIT WITH A VENGEANCE


También vuelven al Bukowski Club Nacho Aldeguer y Daniel Orviz con su Dibeit Cambeit, ese gran show preelectoral y delicioso que nos hizo partirnos de risa. Vuelven, sí, en versión reducida esta vez (Ribeit Cambeit) para celebrar la investidura de un tal Obama como Presidente electo de los USA (esa gran y democrática nación).
No os los perdáis este jueves 15 de enero a las 22:00 horas en el Bukowski Club (C/ San Vicente Ferrer 25, metro Tribunal)
God bless America!

martes, 13 de enero de 2009

VUELVEN LOS TRES EXTRAÑOS (LA PISTOLA DE ALEKHINE)


Hola amigos. Vuelven aquellos TRES EXTRAÑOS que convirtieron, hace un año, el Bukowski Club en un tren poético.
Resulta que este sábado 17 de enero regresamos con las armas cargadas y muchas, muchas cosas que decir. Ya conocéis nuestra esencial mezcla de estilos y esa particular tendencia al abismo, pero os aseguro que La Pistola de Alekhine (que así se llamará esta vez nuestro recital) os va a sorprender (bueno, eso espero, je, je)
Estais todos convocados este sábado en el Buko.
Espero veros pronto. Un abrazo.
Lugar:
Bukowski Club (San Vicente Ferrer 25, Metro Tribunal)
Fecha:
17 de enero de 2008
Hora:
21:00

lunes, 5 de enero de 2009

CADA UNO ES UN MISTERIO

Temblaron los pétreos párpados
cuando estallaba aquí la tormenta,
desfilaban como estatuas
desprendidas de la tierra,
la perplejidad del rito me confundía
después de tanto olvido,
y pájaros de fuego me atravesaban,
encontrándome al fin, abatidísimo.

Ecos repartidos y fulgores
resonando sobre el mar
descubrieron aquel tiempo,
aquel sueño infinito y doloroso
que asolaba los rostros más que el rayo.

Cesó la lluvia y el silencio
no retuvo más este lento amanecer.
Fulgores, fulgores resonando
en la ondulación del aire,
fulgores tan lejanos como el Nombre
que se agita, ajeno a todo,
haciendo temblar a los intrépidos.

Cada uno es un misterio.

viernes, 2 de enero de 2009

YA LO DIJO CASIMIRO PARKER: HABEMUS WEB


La nueva editorial Ya lo dijo Casimiro Parker ha estrenado recientemente una página web que os podrá al corriente de sus movimientos, estrategias, novedades y vicisitudes. No la perdáis de vista.

www.yalodijocasimiroparker.es

AL OTRO LADO DEL ESPEJO


"¿Por qué no jugamos a que entramos en la Casa del Espejo?Juguemos a que el cristal no era más que una gasa transparente de manera que nosotros podíamos pasar de un lado a otro con toda facilidad ....."
Alicia a través del Espejo, Lewis Carroll (1832-1898)

Con esta cita arranca esta nueva iniciativa de La Vida Rima, una vez más dispuesta a guiarnos a través de este camino de letras emprendidas y mensajes arbóreos, con el mismo espíritu de participación de siempre, empeñada esta vez en descubrirnos la fantástica permeabilidad de un género, el relato breve, el cuento (o como queráis llamarlo), que no siempre ha tenido la difusión que se merece. Al otro lado del espejo nace con el propósito de cambiar un poco el estado de las cosas. Ya se está preparando el número 0 de lo que esperamos se convierta en una referencia narrativa imprescindible. Estáis todos invitados a participar con vuestros propios relatos y a discurrir por esta corriente de caudal imparable. Si queréis saber más, pinchad aquí.

jueves, 1 de enero de 2009

MALABARISTA (SUBTERFUGIO)

La mano al mundo asida,
qué forma tan sencilla, despertar,
íncubo de fieltro siempre,
semejante a la botella desgastada.
Vistazo de agujero:
afuera flotan ciervos de ceniza.
Cuerpos huecos sin descanso,
se extinguen los despojos.
Día de aflicción,
en el que funcionan sin sentido
los semáforos.
Nada permanece.
Ahora que me arrastre el tiempo:
aquí debajo se revela un terco soplo
de silencio. Malabarista amor.
En esta penumbra del sueño
en estas llanuras infinitas.

No contempladas por nadie.

viernes, 19 de diciembre de 2008

LA ESTRELLA (UN FALSO CUENTO DE NAVIDAD)



Por allí cerca había unos pastores que pasaban en vela y al raso las horas de la noche, guardando sus rebaños.
LUCAS, 2, 8.


Zaheridas las plantas de sus pies por las piedras del sendero, Yusef rezongaba amargamente sobre su destino mientras la noche lo envolvía con un manto de escarcha. Diminutos copos de nieve, arrastrados por los aires de levante que se habían alzado a orillas del Jordán, azotaron de improviso el lado izquierdo de su rostro, quedándose adheridos a los hilos de una barba desordenada. Interrumpió entonces su marcha Yusef y sacudióse con las dos manos las humedades que lo empapaban. Giró sobre sus pasos y acarició la cerviz de la mula que Ismael, el aguador, le había prestado para tan largo viaje.
Desfallecido por los días de camino y penurias que había soportado desde las tierras de Galilea, aquel fornido animal parecía no poder mantenerse en pie por mucho más tiempo, y ahora que por fin se había detenido, rehusaba con un gemido lastimero ante los tirones que, con indulgencia, Yusef proporcionaba a la humilde montura. Para su lomo, la más delicada de las cargas era también la más pesada. Frágil como una hoja de palma al viento, aterida por el frío, en medio del delirio que su cuerpo experimentaba ante un nuevo y desconocido dolor, la encinta María se apoyó con esfuerzo sobre los hombros de su esposo.
-Yusef –María temblaba, acuciada por los envites de la vida-, no llegaremos a tiempo a Bethelem.
Y se sintió desfallecer mientras el más atribulado de los hombres la sujetaba con fuerza.
-¡Maldito sea el censo! ¡Malditos todos los romanos!
-¡Yusef!
-Aguanta, esposa mía –su mano notó la calentura que inundaba la frente de María-, aguanta. Recuerda a los pastores que encontramos a un lado del camino, no ha mucho tiempo. ¿Ves aquella colina que asciende hacia el sur? Pues uno de ellos, un tal Zabulón, la señaló con su mano humilde diciéndome que detrás de ella, apostada en su falda, se encuentra la aldea que perseguimos con tanto ahínco. ¡Ánimo María! Pronto estaremos en Bethelem.
Pero la siempre sosegada María no pudo reprimir un grito de dolor que casi la descabalgó de la mula. Palpóse la túnica y la halló empapada.
-¡Yusef! –se aferró a su esposo, perentoria- ¡No hay tiempo! ¡Llegó su hora! ¡He roto aguas!
Entonces, desesperado, Yusef ciñó a su cintura la cuerda que guiaba al animal, tomó en brazos a María y caminó sacudido por la nieve, soportando la doble carga, buscando un lugar a cubierto en el que resguardarse del invierno, un espacio cualquiera donde ella pudiera dar a luz.
-¡Oh, Yavé –oraba en silencio Yusef, como nunca lo había hecho-, o Alto Dios, que guiaste a Tu Pueblo a través del desierto, conduce ahora los pasos de uno de Tus Hijos, permite que venga al mundo lejos de la noche y la tormenta, arropado por el calor de Tu Inmensa Misericordia, presérvalo, oh Dios Mío, para que sea bendecido bajo la Luz de Tu Nombre y crezca consagrado a enaltecer la Gloria Eterna de Tu Reino!
En estas cavilaciones estaba cuando, de pronto, un mugido surgió de entre las rocas cercanas. La mula, soliviantada, respondió con un rebuzno insólito y aceleró el paso entre los matojos, arrastrando al bueno de Yusef, que llevaba la cuerda ceñida al cuerpo. Yusef se soltó y observó cómo el animal hallaba, en un recodo entre los riscos, un abrigo lo suficientemente amplio para guarecerse de la ventisca.
Entonces Yusef sonrió alzando su mirada al cielo.
-¡Alabado seas por siempre, mi Señor!
Y siguió a la tozuda bestia hasta el interior de aquel refugio providencial. Se trataba de una especie de cobertizo que, sin duda, los pastores del lugar habían acondicionado para proteger el ganado de las lluvias. La mula corrió hacia un depósito de forraje junto al que pastaba con parsimonia el buey que, con su mugido, había señalado la existencia de aquel amparo divino. Pero no había tiempo que perder. Yusef posó a su esposa sobre el suelo de tierra, encendió un fuego con lo que pudo, apiló una gran cantidad de paja en la pared de la roca y llevó allí a María, a la que ayudó en el último trance con todo lo que sus rudas manos de carpintero podían hacer. Poco después, mientras aflojaba la tormenta, una estrella fulgurante apareció entre los resquicios de las nubes y dos llantos rasgaron la noche.
Yusef cortó el cordón con los dientes, limpió a la criatura como pudo y la envolvió en un manto seco.
-¡María, -acarició las mejillas de su esposa, rendida por el esfuerzo-, es un niño!
Ella sonrió con dulzura mientras Yusef alzaba al recién nacido sobre su cabeza y pronunciaba palabras de alabanza a Dios.
-¡Oh Yavé, he aquí a Tu Hijo!
Luego, Yusef entregó el niño a María y se ocupó de atenderla lo mejor que supo. En ello estaba cuando unos hombres con los rostros desencajados entraron en el cobertizo. Yusef, atemorizado al principio, reconoció el de Zabulón, el pastor que les había señalado el camino hacia Bethelem.
-¿Eres tú Yusef, de Bethelem, carpintero en la aldea de Nazaret, en Galilea?.
A Zabulón le temblaban las piernas.
-Sí, soy yo –contestó desconcertado Yusef. Zabulón prosiguió.
-Y, ¿es esta tu esposa, María, la que acaba de dar a luz a un niño?
Yusef, cada vez más perplejo, se acercó al pastor.
-Así es. Pero, ¿cómo sabes tú tanto sobre nuestras vidas?
Entonces Zabulón y los demás pastores cayeron al suelo y postráronse de rodillas, las lágrimas cubriéndoles los ojos, mientras Yusef no daba crédito a lo que veían los suyos.
-¡Alabado sea Dios, porque el Mesías ha sido finalmente enviado! -entonaron al unísono los pastores.
Yusef, fuera de sí, zarandeó con violencia a Zabulón.
-¿El Mesías? ¿De qué locuras estáis hablando? ¿Acaso habéis bebido?
Entonces Zabulón, movido por una fuerza invisible que lo apartó de las lágrimas, miró el rostro de Yusef y respondió:
-Has de saber, Yusef, que poco después de que vosotros continuaseis camino de Bethelem, nos disponíamos junto al fuego para dormir cuando, de pronto, un ángel del Señor se presentó ante nosotros, y la gloria del Señor nos envolvió con su luz, quedando todos sobrecogidos de espanto. Entonces el ángel alzó su voz y nos dijo:
”No tengáis miedo. Mirad, vengo a comunicaros una grata noticia que será motivo de alegría para vosotros y para todo el pueblo. Os ha nacido hoy en la ciudad de David un salvador, que es el Mesías, el Señor. Esta será la señal para reconocerlo: encontraréis a un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre”.
De improviso se abrió el cielo y se dejó ver junto al ángel un ejército celestial que alababa a Dios cantando:

Gloria a Dios en las alturas
y en la tierra paz a los hombres, en quienes Dios se complace.

Cuando los ángeles volvieron al cielo, recordamos que tú, Yusef, te dirigías a Bethelem por la vertiente norte de la colina, y supusimos que la nevada os habría sorprendido antes de llegar a vuestro destino, así que decidimos buscaros por estos abrigos que, construidos con nuestras propias manos, abundan en la ladera para proteger en la tormenta a nuestras ovejas. No fue difícil encontraros. Vimos la luz que desprendía este fuego que has encendido y supimos que estaríais aquí. Sin duda hemos sido afortunados. Ahora nos postramos para adorar al Hijo de Dios.
-Pero…
Yusef, anonadado por lo que acababa de escuchar, no tuvo tiempo para protestar, porque en aquel preciso instante tres extranjeros, ataviados con magníficas y desconocidas vestiduras y cubiertos por joyas que sólo podían provenir de las ignotas montañas de Oriente, entraron en la estrechez de aquel refugio y, acercándose a María, se postraron ante el niño dormido, al que adoraron de hinojos. Y abriendo las arcas en que traían sus tesoros, le ofrecieron los presentes de oro, incienso y mirra. Y entonces todo fue alborozo y alegría, y los pastores danzaron enfervorecidos, y hasta los mismos padres de aquel niño dormido acabaron convencidos de que todo aquello era verdad, y surcaron en la noche alabanzas a Dios, porque el Mesías había nacido.
Porque, en efecto, no muy lejos de allí, justo en el punto destacado por la estrella, una mula rumiaba junto a un buey cadencioso a las puertas de un pequeño cobertizo, construido allí por los pastores para resguardar en el invierno a sus ovejas. Y en su interior, junto a la pared de la roca, yacían María y su Hijo concebido sin pecado, mientras el laborioso Yusef, de la Estirpe de David, también carpintero en la aldea Galilea de Nazaret, cavilaba sobre la manera de acercarse a Bethelem para cerrar el embarazoso asunto del censo, ajeno al inminente error del destino, a la decisión que obligaba desde el cielo a cambiar en el último momento los papeles, a la condena que cumplirían los esbirros de Herodes sobre su Hijo a cambio de salvar al otro mediante un ángel de sueño y la huida a Egipto.
Aquel niño comenzó a llorar. María, aún muy débil, se levantó tambaleándose y salió al umbral del cobertizo con el niño en sus brazos.
-Hijo mío –le dijo enternecida-, observa la hermosura de este mundo.
Entonces el niño sonrió y señaló al cielo con su mano regordeta. Allí permaneció, hermosísimo, en los brazos de su madre, extasiado por el resplandor de una estrella que brillaba en el horizonte.

martes, 16 de diciembre de 2008

ÁNGELES DESPOJO

Ritmo extraño,
vibraciones,

muchacho sin cabeza
gesticula por la muerte del rock:
tú permaneciendo,

ojos de alas desgastadas
remontan la pirámide holística.

En la niebla titilan haces escarlata,

las gargantas arden atoradas por el humo,
sonido colectivo,

bocas brazos venas
de temblor,
más fuerte la reverberación que los latidos.

¿Cómo salvarte de tu tristeza?
Tomo la mano, dejo mi copa,
te llevo hasta la luz, que venga el aire.
Pero es lo mismo:
sentados en la acera
somos ángeles,
despojo de la noche.

jueves, 11 de diciembre de 2008

YA LO DIJO CASIMIRO PARKER

Los que conocemos al Marcus Versus poeta podríamos hablar de la fuerza que desprende sobre el escenario y también de cierto modo de escribir que rompe inteligentemente con las reglas sentenciosas, silenciosas y entrometidas de la propia poesía. Este hombre que enamora a las momias, este agitador laberíntico que viene del Renacimiento saltando de tejado en tejado se caracteriza, como no podría ser de otra manera, por ser un animal polifacético. 

Que no os sorprenda pues la nueva aventura en la que ahora está embarcado. No es fácil ser emprendedor en tiempos como estos, y bien lo sabe él, que su tiempo y trabajo le está llevando sacar desde el vientre su proyecto.
La editorial Ya lo dijo Casimiro Parker nace con el propósito de regalarnos notas de alta calidad, y os aseguro que Marcus Versus ha puesto todo su empeño en conseguirlo.
En esta linea, Casimiro Parker arranca con la publicación de dos poemarios que no tienen desperdicio: Si Dios me pide un Bloody Mary, de Carlos Salem (otro animal polifacético) y Canción de Cuna para un Héroe, de Óscar Aguado, de verso implacable y ávido.
Ambos textos se presentarán próximamente en el Bukowski Club (San Vicente Ferrer 25, Metro Tribunal) en estas fechas:

viernes 19 de diciembre, 21:30:
presentación de Carlos Salem, SI DIOS ME PIDE UN BLOODY MARY

sábado 20 de diciembre, 21:30:
presentación de Óscar Aguado, CANCIÓN DE CUNA PARA UN HÉROE


La editorial se presentará el mismo sábado 20 de diciembre a las 20:30 horas.


Estáis todos invitados. Os aseguro que valdrá la pena.