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viernes, 10 de julio de 2009

LETRAS EN ESTE VALLE DE IMÁGENES


Si os fijáis en el cartel de Letra, el evento que estos días (del 10 al 12 de julio de 2009) organiza la Fundación Temas de Arte en el centro de Madrid, sorprende ante todo esa profusión de mecenazgos, colaboradores, espíritus altruístas y buenas voluntades que se esconde (o más bien se pavonea) detrás de una nube de logos, con Repsol y el Ayuntamieto de Madrid a la cabeza. He leído en alguna parte que este encuentro internacional de creadores no es más que una pantomima cultureta oficial para revestir al Barrio de las Letras (barrio que de toda la vida fue el de Huertas) de una patina de prestigio que ya no tiene.
No voy a entrar ahí. Desde luego que no son estos los tiempos de Quevedo, Góngora, Cervantes o Lope de Vega, las letras que se mueven en este barrio tienen más que ver con hipotecas millonarias, desgravaciones solidarias y terrazas de lujo en locales para gente vip. También hay letras y estrellas en los hoteles, así como en el suelo de algunas calles.
Lo que hay que hacer es obviar como podamos ese aspecto menos agraciado de la cultura. Oficialmente se inaugura hoy, pero Letra ya lleva un par de días en marcha. De Letra hay que destacar esa labor de encuentro, sí. Este año con la ciudad de Buenos Aires, en un intercambio hispano-argentino cara a cara. Seguro que brillarán por encima de todo la carrera de Margarita Xirgu, el cine de Juan José Campanella, Eliseo Subiela o Daniel Burman, la literatura de Abel Posse y, por supuesto, todo lo que pueda hablarse y no decirse de Borges.
También hay espacio para los poetas. El sábado 11 de julio a las 19:00 h. en MEDIALAB PRADO (C/ Alameda, 15) se producirá el Encuentro AVLAB: Manifiesto perfopoético. La poesía expandida y el arte de la conducta, dirigido y presentado por Gonzalo Escarpa.
Así reza el programa:

"Desde los años 70 manifestaciones como la polipoesía, el spoken word o el slam han ido nutriendo el hecho poético y aumentando la potencia semántica de una palabra líquida y gastada mediante la utilización de recursos visuales, sonoros o dramáticos. Hoy la poesía fuera del libro conforma un concurrido hábitat más allá del mainstream y el nihil obstat, y los tentáculos de la oralidad abrazan y reúnen disciplinas tan diversas como la instalación, el videoarte, la experimentación sónica y el net-art, dando lugar a un espectáculo lingüístico expandido que sucede en y para el escenario, ese espacio que (nos) espera".

Los creadores invitados serán Martín Bakero (Chile, París, Barcelona), Eugenio Tisselli (Barcelona) y Gerard Altaió (Barcelona).
En fin, me voy detrás de un logotipo. De todas formas, podéis descargar el programa entero para ver si hay algo que os interese pinchando aquí.

jueves, 9 de julio de 2009

OTRA IMAGEN PARA LUIGI DANTE


Como algunos ya habréis podido comprobar, los últimos días estoy teniendo el tiempo suficiente para darle un lavado de cara a este blog disperso e incorregible. La verdad es que no me disgustaba el fondo negro que acompañó a Luigi Dante & The Güelfos desde el principio, pero se me ocurrió crear una imagen algo distinta y aproveché el momento también para probar, cambiar la cabecera y seguir dándole al Photoshop para no oxidarme demasiado en esto del diseño. Sí, abandoné mi querida cabecera antigua por esta egocéntrica imagen mía emulando a George Washington, pero sólo con el propósito de crear algo más compacto y significativo. Como puede observarse, no se trata de un dólar. Mis monedas son las letras acuñadas por la Reserva Humana de Textos. Por supuesto que Luigi Dante sigue siendo ese lugar de encuentro multidisciplinar para exploradores ávidos e intrépidos (de hecho, para los que tengan paciencia en buscar, el lema aparece en algún lugar del billete).
Eso sí, y ahora hablando en serio, puede que todos estos cambios sean de lo más bonitos y refulgentes, pero si no son prácticos sólo tenéis que decírmelo. Si el texto no se lee o la imagen de fondo se encalla demasiado y tarda en cargarse, si por lo que fuera os molesta esa cara de listillo que atraviesa el billete, repito, sólo tenéis que decírmelo y se hará lo que se pueda para mejorar el aspecto exterior de Luigi Dante (porque el interior, ya lo sabéis, seguirá en la misma línea).

miércoles, 8 de julio de 2009

YONQUI DE WILLIAM S. BURROUGHS


Como suele ocurrir en este tipo de literatura, el autor se las vió y se las deseó para poder publicar Yonqui, confesiones de un adicto irredimible. Sintomáticamente, Yonqui se convirtió en uno de los libros de referencia del siglo XX para la literatura estadounidense y anglosajona en general. También en uno de los más controvertidos y proscritos. Si su amigo Allen Ginsberg no se hubiera empeñado en buscarle una editorial este libro podría haber dormido tranquilamente en un cajón mucho, mucho tiempo. Pero la valentía del editor Carl Solomon hizo posible la publicación del texto en 1953, que el autor firmó bajo el seudónimo de William Lee.
Hacer algo así hoy en día no tendría demasiado mérito, pero hablamos de los Estados Unidos en los años 50 del pasado siglo. Que un escritor hable abiertamente de su adicción a la heroína y otras drogas o de su homosexualidad protegida por una relación convencional de conveniencia no debía estar muy bien visto en aquellos tiempos. Pero es que además lo que de alguna manera S. Burroughs está mostrando en Yonqui, esa especie de diario seudo(auto)biográfico, es la enorme corrupción y podredumbre que emana de la sociedad del momento. Nada se salva, ni la ciudad ni el campo, ni la policía ni el sistema penitenciario, ni el FBI ni la CIA, ni la psicología ni la farmacia, ni Nueva York ni Nueva Orleans, ni Mission ni México. No se salvan las instituciones pero tampoco los individuos, ni siquiera el propio e irredimible drogadicto confeso.
S. Burroughs cuenta sus experimentos, devaneos y fracasos sin aspavientos, con un estilo naturalista y desapegado, pleno de humor negro. En definitiva lo que trata de transmitir es que la droga (para el adicto) no es un estimulante ni una forma de escape, sino una manera de vivir.
Os dejo un fragmento interesante del libro. En ese momento se encuentra en Mission, una ciudad situada en el valle del fronterizo Río Grande. La descripción antropológica que hace del lugar en que se encuentra no tiene desperdicio y, además, podría aplicarse a otros lugares del mundo y otros momentos históricos:


"Mucha gente ganó dinero rápidamente y con facilidad durante los años de la guerra y la inmediata posguerra. Cualquier negocio era bueno, del mismo modo que cuando la Bolsa está en alza todos los valores son buenos. La gente creía tener vista de lince para los negocios, cuando lo único que tenía era la suerte de que la coyuntura les resultara favorable. Ahora el valle pasa por un mal momento, y sólo los peces gordos pueden sobrevivir. En el valle las leyes económicas son tan impersonales como las fórmulas algebraicas que enseñan en el bachillerato, ya que no hay ningún elemento humano que pueda modificarlas. Los muy ricos son cada vez más ricos, y el resto va camino de la bancarrota. Los grandes negociantes no son astutos, ni despiadados, ni emprendedores. No necesitan decir o pensar nada. Todo lo que tienen que hacer es quedarse sentados y esperar que el dinero les llueva a espuertas. Tienes que ponerte al nivel de los grandes negociantes o abandonar la partida y aceptar cualquier trabajo que te quieran dar. La clase media se ha de apretar cada vez más el cinturón, y sólo uno entre mil de los que han nacido en su seno levantará cabeza. Los grandes negociantes son la banca, y los pequeños agricultores son los jugadores que tratan de hacerla saltar. El jugador se arruina si sigue jugando, y el agricultor debe jugar o exponerse a ser llevado a los tribunales por no pagar los vencimientos de los préstamos. Los grandes negociantes son dueños de todos los bancos del valle, y cuando un agricultor no puede pagar, los bancos se quedan con sus bienes. Muy pronto, los grandes negociantes poseerán todo el valle"*.

*Traducción de Martín Lendínez y Francesc Roca.

S. Burroughs, William, Yonqui (Junky), Ed. Anagrama, Barcelona, 2004.

martes, 7 de julio de 2009

OBEY (CASI VEINTE AÑOS DE UN MANIFIESTO)



Aludí e imité hace ya un tiempo a Shepard Fairey a propósito del famoso cartel que había diseñado para Obama y que dió la vuelta al mundo. Desde entonces tengo pendiente una deuda extraña y ridícula con uno de mis artistas de referencia que intentaré solucionar con este post.
Shepard Fairey no es un diseñador gráfico más. Lleva más de veinte años zascandileando literalmente por las calles del planeta. Fairey reivindica el espacio público como espacio principal para la vida artística y cultural, proponiendo una crítica a la hegemonía estética y presencial de la publicidad, encabezada por las grandes corporaciones financieras. Sin duda este es un discurso al que muchos jóvenes artistas se han adscrito, consciente o inconscientemente, a lo largo de estas dos décadas. Y lo siguen haciendo hoy en día.




Pues todo comenzó cuando a Shepard Fairey le dió por difundir la imagen de André el Gigante (sí, el gigante que salía en La princesa prometida) en sus primeras incursiones artísticas, primero en Rhode Island y luego en el resto de los Estados Unidos. Se trataba de carteles y stickers (pegatinas) de alto contraste cromático en las que el rostro del luchador se veía jalonado de frases sin sentido. El lema original era GIANT HAS A POSSE (EL GIGANTE TIENE UNA PANDILLA), pero el concepto del artista evolucionó para hacer más presentes algunos aspectos de filosofía social y crítica del sistema. Fue entonces cuando apareció el mensaje OBEY (OBEDECE), sumando así mayor impacto y absurdo si cabe a la estética del tema. La imagen era divulgada y colocada en las calles, con la intención de sorprender al público, sin ningún mensaje concreto. Las primeras pegatinas fueron fotocopiadas y colocadas por él propio Fairey, pero pronto empezó a repartir copias, imprimirlas con calidad de papel, definición y tintas, y enviarlas por correo a amigos y curiosos, haciendo que sus pegatinas fuesen colocadas en los espacios colectivos de muchos países.
Fairey estructuró sus ideas en un manifiesto realizado en 1990, que, por supuesto, tiene un lugar preponderante en su web: OBEY GIANT. La página está en inglés. Buscando en la red no he encontrado ningún ejemplar del manifiesto traducido a la lengua de Cervantes, así que me he decidido a perpetrarlo, como buen traidor:



MANIFIESTO
La campaña OBEY puede ser explicada como un experimento de Fenomenología. La Fenomenología que Heidegger describe como "el proceso de dejar que las cosas se manifiesten". La Fenomenología intenta emplazar a la gente para que pueda ver con claridad aquello que está justo ante sus ojos, pero ensombrecido; esas cosas tan evidentes que apenas son advertidas por la observación abstracta.

El PRIMER OBJETIVO DE LA FENOMENOLOGÍA es despertar un sentido de fascinación hacia el propio entorno. La campaña OBEY intenta suscitar la curiosidad y movilizar a la gente para que cuestione tanto la campaña en sí como sus relaciones con quienes les rodean. Dado que no estamos acostumbrados a ver anuncios o propaganda cuyos motivos no sean obvios, los encuentros frecuentes y sorpresivos con la propaganda OBEY provocan el pensamiento y una posible frustración, y en cualquier caso revitalizan la percepción y atención del observador por los detalles. La pegatina no tiene sentido, pero si existe es sólo para hacer que las personas reaccionen, contemplen y busquen ese sentido en la misma. Porque OBEY no tiene ningún significado real, las diversas reacciones e interpretaciones de aquellos que se encuentran con una de estas pegatinas reflejarán necesariamente su personalidad y la naturaleza de sus propias sensibilidades.

La gente familiarizada con la pegatina encontrará la imagen atractiva en sí, divertida, reconociéndola como extravagante, y será capaz de obtener un placer visual sencillo, sin recargarlo con una excesiva explicación. El OBSERVADOR PARANOICO O CONSERVADOR puede sentirse confundido sin embargo por la tenaz presencia de la pegatina y condenarla como un rito underground de intenciones subversivas. Muchas pegatinas han sido arrancadas por aquellos a los que han molestado, como si hicieran daño a la vista o se trataran de un vulgar acto vandálico, algo que es irónico considerando el ingente número de imágenes gráficas comerciales con que la sociedad estadounidense es asaltada a diario.

Otro fenómeno que la pegatina ha puesto de manifiesto es la naturaleza CONSPICUAMENTE CONSUMISTA de muchos de los miembros de la sociedad. A aquellos que se han visto envueltos por la campaña su cercanía y resonancia cultural se les hace de algún modo reconfortante y la posesión de una pegatina proporciona algo así como un souvenir, un evocación, un recuerdo. A menudo la gente pide las pegatinas simplemente porque las han visto por todas partes y tener un adhesivo les aporta cierto sentido de pertenencia a algo. La pegatina THE GIANT parece ser aceptada principalmente por aquellos que son (o al menos tratan de parecer) rebeldes. Aunque puedan desconocer el significado de la pegatina, les gusta esa cualidad underground ligeramente perturbadora y desean contribuir a la promoción de una jocosa y absurda presencia que de alguna manera parece ir en contra del establishment y las convenciones sociales. Las pegatinas THE GIANT son a la vez aceptadas y rechazadas, algo que, después de un análisis, refleja la psique del observador. Tanto si la reacción es positiva como negativa, la existencia de las pegatinas se justifica en la medida en que estimula a la gente a considerar los detalles y significados de su entorno.

En el nombre de la alegría y la observación. Shepard Fairey, 1990


A día de hoy Fairey, 20 años más joven, persevera en las mismas fórmulas gráficas, los mismos códigos de color de alto contraste (rojos y negros) desarrollados con THE GIANT, profundizando en una temática siempre reivindicativa, asociada al lado más oscuro del ser humano: los horrores la guerra.
Imprescindible para los que empiezan.
Para los que siguen.
Para los que nunca terminan.

Su web oficial: http://obeygiant.com/


lunes, 6 de julio de 2009

MÁSCARA - CAPÍTULO III (шт*)


Viene de MÁSCARA I y MÁSCARA II.

*UNIDAD

Cuando Irina Mijailova Vassilievich terminó de leer el manuscrito de la obra no salía de su asombro. Corrían tiempos extraños en San Petersburgo, pero desde luego jamás habría imaginado que el director Gradchenko le ofreciera semejante papel.
-Cómo puedo yo -preguntó con la misma vehemencia con la que desplegó las cuartillas sobre la mesa del despacho- acercarme siquiera a la vida del personaje. Ya es difícil para cualquier actor sumergirse en un rol sin más motivo que el de un simulacro de pasión, que el de un sueño, humedecer los ojos, romper la voz y hasta lograr que su propio aspecto cambie para que todo en él encarne los sentimientos requeridos. Pero esto es demasiado, señor director. Quisiera, en la medida de lo posible, renunciar al honor de participar en su montaje. No tengo otra alternativa.
Gradchenko arqueó las cejas sorprendido.
-No la comprendo, señorita, sin duda ha existido algún tipo de confusión. Si le ofrecí el papel de la Muerte era por la elevada consideración que siempre he experimentado hacia sus dotes de actriz. Desde luego que no se trata de algo sencillo, pero, por decirlo de algún modo, se lo planteo como un reto…
-Que no estoy dispuesta a aceptar –replicó Irina interrumpiéndole.
Entonces Gradchenko abandonó la silla y acercándose a ella le regaló una de sus muecas mordaces.
-No me diga que tiene miedo –sonrió con sarcasmo-, es eso, ¿verdad? No se siente capaz de hacerlo, ¿eh?
-No es eso.
-¿No? –Gradchenko elevó el tono, adoptó la faceta del director enfadado consciente de su oportunidad-. Entonces de qué se trata. Usted misma vino a mí para comerse el mundo hace un par de años. ¿Se le han olvidado ya los sufrimientos pasados? Qué quiere que le diga, si prefiere volver a lo de antes allá usted.
-Pero…
-Regrese a su pasado de corista –apuntilló-. Aquí no perdemos el tiempo con comedias de salón, aquí se hace teatro con mayúsculas, T – E – A – T – R – O, ¿entiende? Así que si esa es su decisión, está bien, márchese, pero espero no volver a verla por aquí, señorita Vassilievich.
Gradchenko se sentó de nuevo y se afanó en limpiarse los anteojos mientras aguardaba la segura reacción de la muchacha. Irina recogió entonces las hojas desperdigadas sobre la mesa. Antes de salir del despacho se detuvo un instante.
-Señor director.
-¿Sí? –contestó él con desgana.
-Según sus indicaciones la Muerte debe llevar una máscara durante toda la representación. ¿Es absolutamente necesaria?
Gradchenko enarcó aún más la curva de las cejas.
-Por supuesto querida. Debería irse acostumbrando a llevarla puesta. Puede recogerla en atrezzo. Pruébela, verá como todo le parece un poco mejor.
-Gracias… señor.
-No hay de qué –y añadió-. Ah, señorita. Veo que conoce usted bien la teoría, pero no se olvide nunca de lo que le voy a decir. Hoy se pretende la unidad entre el actor y el personaje. Sin embargo, para los antiguos, la unidad se establecía siempre entre el personaje y la máscara. Piénselo. Quizá le sirva.
El resto de la historia nos parece un tanto escasa de interés y sin embargo hacemos un breve resumen para aquellos a los que puedan interesarles los casos bizarros. El hecho es que nuestra actriz optó finalmente por aceptar el reto lanzado por Gradchenko, tomó la máscara aquella misma tarde y se la llevó a casa. Siguiendo a rajatabla las instrucciones de su director, Irina no volvió a desprenderse de la misma jamás. Dado su carácter reservado, nadie sospechó en un principio lo que estaba sucediendo. Irina llegaba a los ensayos con aquella careta absurda, pero ese era su papel al fin y al cabo. Además el buen director tuvo que reconocer los rápidos progresos que percibía en el personaje de la Muerte. Esto funciona, pensaba frotándose las manos ante la perspectiva del éxito.
Así sucedió la noche del estreno, en el que la Muerte brilló con luz propia ante la distinguida multitud que, enfebrecida, brindó un mar de aplausos que llegaron, en oleadas de minutos inacabables, de los palcos al escenario para ser atesorados por aquella misteriosa actriz que, según se afirmaba, mantenía virgen el secreto de su rostro.
La obra aguantó en cartel más de tres años, durante los cuales el mito de aquella mujer se fue engrosando hasta la desmesura. Los curiosos se hacinaban a las puertas del camerino intentando sin fortuna descubrir el secreto. Algún impertinente se atrevió incluso a colarse dentro, siendo expulsado sin dilación por el personal de seguridad del teatro. Todo resultó inútil.
Pero la Revolución de Octubre vino a convulsionar los cimientos de todo el país. Por supuesto, las representaciones teatrales fueron canceladas durante un tiempo indeterminado. Dispersos los miembros del grupo, Gradchenko entregó su fuerza e intelecto en labores relacionadas con el incipiente desarrollo del Partido. Finalizada la cruda guerra civil, sólo cuando la situación se consolidó lo suficiente como para pensar en otras cosas, le vino a la cabeza la idea de establecer una nueva compañía que pudiera acoger la marea creciente de obras frescas inspiradas en la Revolución.
Así lo hizo, rescatando a aquellos antiguos compañeros que habían sobrevivido y añadiendo algunas caras nuevas al conjunto. No se olvidó de su mejor actriz. Sin embargo le costó lo indecible dar con Irina Mijailova Vassilievich. Al estallar el conflicto parecía haber desaparecido del mapa. Buscó sin resultado alguno, recorrió sin pausa las calles de Petrogrado sin dar con ella. Ya iba a darse por vencido cuando recordó el día en que la muchacha se le había presentado, sí, para comerse el mundo. Mi sueño es ser actriz, fue lo primero que le dijo, y no pienso volver a Murmansk.
Gradchenko solicitó un vehículo oficial que lo transportó en poco tiempo hasta allí. Llegó al amanecer. La actividad de la antaño pequeña aldea era frenética. Cientos de obreros habilitaban el puerto en la ensenada protegida por el fiordo. Murmansk crecía. Pero todavía no le resultó difícil encontrar la vieja casa de los Mijailov. Al entrar en ella, una anciana desdentada y sorda le invitó a un vodka. Gradchencko rehusó con la mano enguantada. Luego le preguntó por señas si sabía dónde podría encontrarse Irina y la anciana le señaló la habitación del fondo. Allí, en la penumbra, recostada sobre un camastro de paja, descansaba una mujer. Al acostumbrarse a la oscuridad, la mirada de Gradchenko descubrió la máscara sobre el rostro. No supo que decir.
-Irina…
Por toda respuesta recibió una carcajada.
-Para los antiguos –repitió ella incorporándose-, la unidad se establecía entre el personaje y la máscara.
-Irina, quiero que vengas conmigo…
-¿Quién es Irina? Yo soy la Muerte.
-Vamos, Irina, desvarías, te vas a venir conmigo, tengo grandes planes para ti. Venga, quítate eso de una vez. Y entonces Gradchenko trató de retirar la máscara cadavérica, pero no pudo, y aborreciéndose a sí mismo por haber sugerido una idea tan peregrina, por haber conducido a aquella magnífica actriz hasta los extremos de la locura, lo intentó de nuevo con todas sus fuerzas, desencajando la parte más externa hasta conseguir desplazarla por un extremo, vislumbrando con sorpresa, mientras se zafaba de las trompadas y arañazos de la desquiciada Irina, un espacio vacío al otro lado.

FIN

domingo, 5 de julio de 2009

LA BESTIA HA VUELTO


Lejos la noche, perdida en un abismo
sin descanso, lejos, porque fuera nada existe.
Aire que obsceno codicia respirarme aquí,
donde las hadas carnívoras breves.
Si es este el pensamiento, que no acuda.
Yo en el reflejo del vidrio, al otro lado yo,
primeros pasos, ciudad vacante, adiós
a la marea de bullicio, adiós a todo,
mártires ajados poblando las esquinas,
camino y no puedo remediarlo, ha vuelto,
ha vuelto ya el futuro exento.
Las viejas cosas, intactas, oscilan.
Yo dueño, inservible, animal de costumbres.
Si es este el pensamiento, que no acuda.
Gran almacén desierto: la vida inocente en el grito.


sábado, 4 de julio de 2009

TE ASEGURO ME ARDES


Te aseguro me ardes, la astucia
refleja tus hechos cadencias de hombros
perfiles me hieren el rostro
sujétome yo mismo incontinente
o te lanzo mordedor el labio
a ese cuello que me colecciona cada vez
o retorno taciturno y oscuro
o acato tu gran copa satisfecho
porque cercan ciertos actos de ingenua inspiración.

viernes, 3 de julio de 2009

MÁSCARA - CAPÍTULO II (I DREAMT A DREAM TONIGHT*)

* William Shakespeare, Romeo and Juliet, Acto I, Escena IV.
Reconstrucción de prólogo a partir de fragmentos propios.

Entra el CORO
CORO

Revelárase la muerte encubierta,
la marca candente, voraz deseo
desde arrogantes vértices sonoros,
cautiva la indolencia del mal,
redimida de antemano la culpa
por un fuego exacto, afiladísimo.
Mórbida soledad con que desciende
aquí la quieta postura pensante,
en el sueño escabroso del ojo
llamas oscuras jamás abandonan
la húmeda brutalidad cumpliéndose
o la violencia en las armas posibles.
Mascarada líquida, hipnótica,
hablemos de la nada necesaria,
hagamos del amor como con todo,
sobre todo miente y disimúlate.
Los hechos que requieren ser contados,
la tosquedad con que la vida ajena
se os muestra, el rostro del engaño,
el falso fulgor de la máscara experta,
aquel caos en el orden que oculta
a un dios insuficiente,
Un sueño os ofrecemos esta noche.
Escuchad benevolentes esta historia,
y acaso engañaremos a la muerte
en su servidumbre más ambigua.

Sale

jueves, 2 de julio de 2009

GUITARS & KALIS


Algunos me diréis eso de "a qué viene este pellizco de nostalgia ahora". Bueno, la verdad es que este es un momento tan bueno como cualquiera para acordarse de los buenos tiempos vividos con los amigos.
Los días que pasamos unos cuantos en Villajuanita (Pegalajar, Jaén) con el propósito y el pretexto de hacer una sesión de relatos fueron de lo más fructífero.
Me pasé todo el viaje haciendo fotos de lo que allí se cocía. No sé si lo sabéis, pero una de esas fotos fue publicada en el suplemento "El viajero" de "El País" para promocionar el turismo rural de Jaén, para orgullo de mi padre (que es de Torres, un pueblo cercano) y para mi propia sorpresa. La chimenea y el tejado de Toño quedaron así inmortalizadas en las hemerotecas del mundo (ja, ja).


La verdad es que el paisaje lo vale por sí solo. Bueno. El caso es que monté un video con esas fotos y el tema Nobody's Fault But My Own del grandioso Beck para recordar aquel tiempo. Aparcado como tantas cosas en un cajón, el video se ha pasado durmiendo una larga temporada en el olvido hasta que otra grande, Silvia Orión, lo ha rescatado a su vez de su propio cajón y lo ha subido a Youtube. Así que ahí va, con un poco de nostalgia, sí, acordándome de todos los que estuvieron allí, de Toño y sus amigos de Pegalajar, de Dani y Javi y Ángel y Jesús, de Patty y Silvia, de Escandar, de Juanpi, de Marcus y la Peque, de Gloria y Gacelo... y de tantos otros. La vida rima, sí señor, La Vida Rima. Ah. Y después del video viene también un largo, largo poema que también fue de esa época.




GUITARS & KALIS

Guitars & cars
Guitars & patrols & wine
Through d Montesino’s cave
Quijano guitars to Ge’en
Cruce de carros
Castillos in the sky
No more mouline blanc
On green landscapes
Guitars
Guitars & cheese
Dans la ville
Nubla la voz
Pegalajar
Paso entre montañas
Mar verde olivo
Olivo de verde mar
Oil hello boys hoy olivos olivos
Guitars & dogs & a cat
Benvenuti tutti
Shalom
Saloon
Salón Villa-Juanita
Guitars are waiting for
Dogs
Guitars & dogs & Toño
Toño lI too rock two rock Toñorock2
Dani plays & in the beginning oh wine
Guitars & dogs & wine & mine & frame
Guitars & Afrika
Guitars & Jesus & Javi & Baco
Guitars & Paco & Juan And…
Perfect el sueño del anfitrión
Charca sin charka
Biere & birra & beers
Morado atardecer del caracol
Inconsciente
Esperadme en la curva
Tonight guitars & smashes
Guitars & daar & cajón
Guitars & Mart… & Jenn… & Lau… & Ori…
Guitars & Glor… & Dan…
Guitars & Marc… & Is…
Guitars & Kalis
Kalis are much
Brindis de luz liras versus vs ver primavera
Recita plectros
Receta pechos
Recato clic
Qué lugar & lagar
Hogar
Hogaza de pan
Lar i llum et lumbre & you
Guitars & more guitars
Guitars & Paco
Y Beetho…
Trinkin’ música non fermé
Take pictures & pints
Photophobia de los inmortales vampiros
Nocturnes
Nocturnos
Alevosos grillos tonight
Grouppin’ larvas & carpets
Sleep, perhaps to die
Not shipping, even volar
Mattina de caffé & coffee & churros gratis
En Ge’en,
Bajo alcazabas y riscos
Javi en los filos
Abismos de verdor
Gafas & clouds
Glasses & Bono shades
Ciudad-maqueta
Nada peor que volver
Casi a mesa puesta
Y diez negritos
Y música y guitars
Guitars & people
Guitars & Patt… Escan… & guitars
Guitars
Guitars & Juan Pi John Π d translator never lost
Drums & diábolo diavolo
First Jesus Lee
Be thankful my friend
La Banda de amphitrios
Con the Soul Kitchen
Paco manejando jamón
como J.J. Cale la viola
Juan Andrés King of Pipirrana
Pipirrana Pipirrana
Pipi & let’s talk about Torres & my father
Let’s fade the music & dance
Comiendo en círculos
Pomodoro anymore
More than a rock festival
Leaving d sobremesa tools
I like to say
White & brown
To see the world
Full of guitars
Guitars & sounds
Guitars are black
El techo de la cabra
crece a mis pies
No feet to noyeé
‘Cielo sobre
oliva oliva horizon
El techo de la cabra
crece bajo mis diez
Great spy of ground
Con los pies en el techo
Y la cabeza en las nubes
Earning little guitars under
The Angel arrival
Pirata de ojo traspasa
El bit & the beat & the team
El ejercicio oriental
Relaxing time
To stomago
Danza danza Jesus Lee
Lee con muslos de agujeta
No saber que hacer
No Won Kar Wai
Don’t Know to do
Entretiempo
Searching for cigars
Cigarros Cigalas Cigarras
Cigars & Guitars & Chemical Glass
Y la música don’t stop
Behind d pozo
Gozo en la mano del Toño
Y lo especial
De retomar racconto
Dei poeti exprimiendo
Los Tales & beers
Tales & Lies
Guitars & words & led & love
Psimary
Women to micro
Women & men to phone
All the life-size voces insieme
To the end viendo a Lou
Leonard Txuzos Velvet Floyd Parsons & Traffic
Talking Heads sinestesia de Who
Sin otra anestesia
Que el propio sueño
Merodean las sombras
En el rincón oscuro que resuena a linterna
Sacos en chimenea
En techo sacos
Huyen de rainy night
Entre dogs sacos
En carpets otra vez larvas
De insectos subiendo las paredes
Big Ensemble cries & no music for hours
At seconda mattiné coffee & oil
Lento desfile de adios
Llueve it’s
Lluev…
But guitars
Guitars & guitars
Rompen alegres d time
The music isn’t over
Paco absorbe el espíritu del calor
Arroz aroma arrojarroz
Guitars are waiting for
Hands & gangs & plants & paints
To beep coll- agers,
Cord age so sweet
Faze of thanks
Be thankful my
Life rimes
La vida… risk & rhythm & rim & reel & rima
Y aunque las guitars se vayan
Suites siguen sonando y guitars
En eclipse acuático
Guitars & rain
Guitars & souls
Guitars & patrol & wine to farewell
No more pictures
Collige virgo…
Disfruta & destroy el momento
Mirad el paisaje
Quizás no volváis a verlo por mucho tiempo
Y phone calling y returns Villa Juanita y the Adventure of The Lake Road y
The Boat Car
Pero esa es otra historia
Ojos de Dani en aura
Javi drives
Jesus Lee dreams with guitars
And my mirror dance.


miércoles, 1 de julio de 2009

ODISEIA


Pronto acabarás solo en el mar,
ajeno a los bajeles perdidos,
como una sombra de nube
que alerta en la calma al ojo
pronto acabarás, solo en este mar,
perro atroz que maniata la deriva,
aplastado bajo la doble superficie azul.
Pudo ser mucho peor,
sentimos agüeros que ignoraste,
rompiste las amarras en el ron,
tu máscara desplegó su escudo al viento
tratando de ocultar el desmedido amanecer del sol incrédulo.

Nunca es demasiado el fiero espejo verde
para aquietar una voz que confiesa oleajes.
Nunca es demasiado tarde
para enarbolar la muerte en tus labios sedientos.

Mecido por la mórbida agonía del sueño
acabarás, abandonado de todos,
dejando a tus espaldas un rastro de vidrio
acabarás en el mar, solo, rumbo al norte,
libre del escrúpulo en los papeles medusa
que se alejan, despintados y translúcidos.
Pero pudo ser mucho peor,
a veces el peligro nos reveló su aspecto,
una marca grabada en el mapa y tu huella,
equis con la que no supimos qué hacer,
dedo que ahora gotea como el mar mismo.

Nunca es demasiado el fiero espejo verde
para aquietar una voz que confiesa oleajes.
Nunca es demasiado tarde
para enarbolar la muerte en tus labios sedientos.

Puede que el balanceo acerque tu humedad a la costa,
que la radio inservible hable de ti por la mañana
lejos de tu hijo y del silencio y de la ola
mientras cualquiera relee historias griegas
o desayuna océanos de abismo
o se carcajea acantilado al bienestar
o siente arcada indigna para los que surcan el mundo.
Nunca es demasiado el fiero espejo verde
para aquietar una voz que confiesa oleajes.
Nunca es demasiado tarde
para enarbolar la muerte en tus labios sedientos.

En el mar acabarás, tan solo como puedas,
ajeno a los bajeles que vacían sus letrinas
pasarás, sobre este mar, que viene poco a poco y que se va.