
No hay luz (ya no más luz)
y aquí me tienes, fluido dentro,
sin saber a ciencia cierta qué sucede.
El odio cabecea aún en los letreros descolgados.
Nada es casto en el rincón desierto
de las putas. ¿Acaso soy la muerte?
Este es el futuro extinto del pasado.
Un ser único irreal miente: pronto llegará el turno.
¿Por qué seguir haciendo las mismas cosas?
Los mártires retuercen sus llagas
sobre mi cabeza, muchachas ilusorias
me descalzan, muchachas:
la vana ensoñación del solitario:
¿Cómo salvarse de uno mismo?
Cuando nadie espera encontrarse,
cuando nadie ya espera
me confundo en un salto brutal,
aquél,
aquél que perseguimos antes.
Luis Morales Poesía
Poema del día: "Una pareja de serpientes", de Sungrye Han (Corea del Sur,
1955)
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Se están devorando la cola mutuamente
Mientras el sol se pone
En ese instante en que el tronco cerebral se mueve al revés
Se engullen el cuerpo con lentitu...
Hace 19 horas
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