Gernika tras las bombas
Fuga de tiniebla clara,
haz que se persigue
entre las sombras,
la ciudad sonora calla.
Si una hinchazón de nubes
o la cascada de la noche solitaria
y oscilante no bastasen
para hacer de mí otra existencia,
si la espera en los semáforos
y los ojos de un reloj ya no estuvieran,
qué confianza quedaría
por saldar aún, para soñarse entero.
Caballo. Ardid.
Insomnio. Fuego.
Lentitud. Ardiente.
La línea se desplaza
en la distancia,
los actos son de luz
de madrugada.
Plúmbea como nunca,
la ciudad sonora calla.
Luis Morales Poesía La memoria enmascarada Ardid , ciudad ardiente
Poema del día: "Ofelia empleada en una carnicería...", de María del Carmen
Colombo (Argentina, 1950)
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Ofelia empleada
en una carnicería
frágil entendimiento
como la vida del dueño
su decrépito padre
Eso dicen las clientas
que andan —según ellas—
seguras po...
Hace 7 horas
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