Las álgebras nativas olvidadas. La voluntad física acerbamente tensa. En guardia. ¡Coraje! No hay peligros que traspasen las sombras, el audaz embozo: ¡qué noches cubiertas de espuma inspirarán la revuelta! Las líneas y las gramáticas, pospuestas las mañanas hercúleas. ¡Un labio, para aplacar la sed y la impotencia! Un labio de arena y armonías difusas. Un útero asomándose al desierto. Los párrafos que parpadean, los bailarines a punto de entrar.
Luis Morales Poesía Realidad
Poema del día: "Las bodas vienesas", de José María Eguren (Perú, 1874-1942)
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En la casa de las bagatelas,
vi un mágico verde de rostro cenceño,
y las cicindelas
vistosas le cubren la barba de sueño.
Dos infantes oblongos deliran
y a...
Hace 1 día

Me encantó el post... volveré, con tu permiso. Saludos!
ResponderEliminarPor supuesto
ResponderEliminarSiempre estaréis invitados.
Un saludo