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domingo, 2 de agosto de 2009

OCHO POETAS ATRAPADOS EN UNA HABITACIÓN CON TRASTES

Una Habitación con trastes, contrastes, con trastos, con poetas que no poetastros atrapados, absueltos por la muchedumbre estival que escapa por carreteras hacia la niebla horizontal, como en el cartel, una habitación que es una carretera que es un mástil de guitarra y una cremallera y una lengua y un límite de velocidad.
Para los que no han tomado las de Villadiego a estas alturas, para los que han vuelto o nunca se fueron, para los que saben (y los que no saben) que hacer una noche de domingo como esta o para los que simplemente quieran disfrutar de un rato de buenas cañas y poesía acompañada, esta noche de 2 de agosto, a las 21:00 horas, se abrirá al público una Habitación con trastes en Bodegas Lo Máximo (c/San Carlos, 6, Lavapiés, MADRID), atestada de poetas, eso sí, ténganlo ustedes en cuenta. Jorge "Coco" Serrano, Sergio Cruz Placer, Ignacio Garbayo, Alfonso López, Oscar Pirot, Batania, Coppel y Bolo ofreceran sus voces en este intrépido recital dominical.
Que lo disfrutéis.

sábado, 1 de agosto de 2009

PERMITE A LA IMAGINACIÓN VOLVER (AUTOLETRATO)


Sal ya de una vez: aprende a lo que sabe un labio,
deja que el aire fortuito no tenga otro camino,
deja que yerre,
deja que regrese cuando quiera.
Y entonces pregúntale qué ha visto,
cómo tiene la lengua,
si el ojo no aborrece tanta luz,
si ha encontrado el rostro que buscaba,
pregúntale si ha reconocido la voz,
si alguna vez se ha perdido.
Permite a la imaginación volver, prodigio,
por los recovecos que ha dejado el pensamiento,
no intentes cambiar su fervor
ahora que este sueño ha fermentado,
tómala o libérala de tu tormento,
ha vuelto ha requerirte como amante:
con la fiebre acariciadora del espejo
has de encontrarte,
allí se desenvuelve al fin tu rostro,
la sabia desnudez del cuerpo, reconocida y frágil,
ahora comprendes al viento y el viento vuelve a huir
y la palabra entera desespera y desespera
y entonces viene y sabes que viene
ya es hora
es la hora
la hora
de ponerte
a escribir.

viernes, 31 de julio de 2009

TRAVIS BICKLE VS TRAVIS BICKLE


Desde luego que estamos ante uno de esos monólogos imprescindibles de la historia del cine, Robert De Niro en la piel de Travis Bickle, retando a su imagen al otro lado del espejo en Taxi Driver (1976), de Martin Scorsese. Y dicho sea de paso, una de las mejores interpretaciones del actor, al que Scorsese supo sacarle su jugo.
Pero la cuestión que palpita una vez más en este asunto es, de nuevo, del todo emocional, casi proustiana, y depende sobre todo de aquello con lo que nos ha tocado crecer (individualmente, a cada uno). En la versión original Robert de Niro demuestra sus dotes con creces, pero si te has acostumbrado toda la vida a asociar una cara y una voz, si cada vez que ves moverse a Bickle delante del espejo, esperas escuchar un "¿Me estás hablando a mí?" en vez del "You talkin' to me?", si sabes que esa voz no es la de Ricard Solans, doblador habitual de De Niro al castellano, acabas por pensar que hay algo raro en todo esto, que algo falta, que De Niro no es del todo De Niro. Os dejo las dos versiones. Lo dicho, sobre gustos...


VERSIÓN ORIGINAL (Inglés)



VERSIÓN DOBLADA (Castellano)



jueves, 30 de julio de 2009

LLUVIA A DOS (DIALOGATO, O RELIÁLOGO)


-Nos abalanzamos sobre los goznes.
-Cuando se presentó la lluvia, sí. No fuéramos a calarnos acá mismo.
-Nos tomó la noche en aquel paraje.
-Los hay que aborrecen el exceso de agua.
-Otros inventaron aquella máquina para mover las nubes.
-Es el fenómeno de la escasez.
-Esos maniacos lo deshicieron todo.
-En alguna covacha del desierto de Nevada. Valientes hideputas.
-Nada malo pretendimos.
-Una escapada de fin de semana.
-Por tierras de Castilla, detrás de algo.
-O de nada.
-De nosotros.
-Buscábamos apenas un alivio para nuestras mentes.
-Si hubiéramos experimentado las complejidades de este mundo.
-Tal vez habríamos podido descubrir.
-Destruir, entonces.
-En cada gota.
-La insignificante existencia de Dios.
-Solos.
-Afirmados en el lodo de los ríos.
-Gozando de nuestros propios meandros, excesivos, bajo puentes.
-Bajo espejos y ruletas.
-Bajo relojes.
-No en ciudades, sobre irresolubles catres, batallando.
-De allá vinimos.
-Por los últimos bosques espléndidos, ahítos de tanta muchedumbre.
-Donde sólo las carreteras son secundarias.
-Propicios espacios de deterioro para automóviles ancestrales.
-Qué odisea del carajo, figúrense, comensal que viene a tavola sin anunciarse.
-Aquel clavo reventón en el neumático.
-Sin ser siquiera presentado.
-Qué coño pinta aquí esa especie de luthier que eres tú.
-Recreador de instrumentos obsoletos.
-Inventados.
-¡Che! Boludo. Estudiantillo de mierda. ¿Acaso te crees que lo tuyo es mejor?
-Investigo tradiciones.
-Olvidadas. Vaya piola de laburo. Ni siquiera sacás guita por ello.
-¿Y eso te importa?¿Por qué viniste entonces?
-Dejálo. La misma lluvia nos habría sorprendido en Madrid.
-Una losa de nimbos grises, algodonal pétreo que amenaza.
-Cortado por las alas del acero.
-Planeadoras.
-De algún bimotor afanoso.
-Serio simulacro de borrascas.
-Tejido licuefacto, vacío del exprimidor.
-Para un difícil caminar ajeno a las palabras.
-Este… dirás a los paraguas.
-Ante la fábrica anodina, su sello de abandono.
-Toda de muro blanco.
-Sin nombre.
-Lleváme a casa.
-Llamadme ninguno.
-En el cobertizo esférico se adivina.
-Ninguno es mi nombre.
-Sobre los boletos premiados, qué rico recostarse como lotófagos, y escuchar.
-El tableteo.
-Sobre el maderamen del sofito.
-Como ninguno me conocen mis padres, y también mis amigos.
-Una grúa coronando el granero.
-Un insecto.
-Visto a lo lejos, aquel engendro de tubos semejaba a una enorme mantis metálica que devorara, inexorable, el edificio.
-Oye…
-Dime…
-Estoy pensando…
-Ah, pero vos pensás…
-¿Y si la lluvia no mojara?
-No tenemos la respuesta.
-¿Ninguna?
-Ninguna.
-Aunque aquí nunca llueve.
-Siempre, según parece.
-Siempre, en la estación húmeda.
-Siempre, atolondradas carcasas permeables.
-Siempre seguimos rutas equivocadas.
-Inconexas. Andá, entremos.
-¿Qué buscamos?
-Ahora nada. Algo de cobijo.
-¿Te fijaste?
-Tal vez.
-El agua respiraba.
-Queremos decir…
-Que era como si aquel líquido hubiera aprendido a resbalar.
-Sin apenas rozarnos.
-Señal caliente.
-Densa.
-Rehilada.
-Rayos de lluvia se volcaban desde el cielo.
-Lo supimos ahora.
-Junto a la enorme puerta.
-De la estructura vieja y sin ventanas.
-Olvidados por los perros.
-De rabeles y músicas.
-De nuestros contornos encontrados.
-De sus fauces el vapor.
-Cortinaje efímero que manaba pálido.
-Esdrújulo.
-Térmico.
-Exhalando promesas de una falsa vida, casi pálpitos.
-Nosotros no parábamos de hablar.
-Tan callados.
-Y tanto.
-Cuatro pupilas en cruce.
-Nosotros no estábamos allá para hablar. Vos sabés…
-Cuatro entrecruzadas piernas.
-Dos raciones de láminas bocabajo.
-Escribir.
-Describirnos.
-Escribirlo es algo abrupto, experimental.
-Nada demoledor.
-La única lluvia que no moja está hecha de letras, de música.
-Dejáte de noemas. Acá se vino a vivir.
-Nos abalanzamos sobre los goznes.
-Cuando se exhibió la lluvia, sí. No fuéramos a calarnos acá mismo.
-Que crujiera el aire en el interior.
-Nunca debió pasarle a dos extraños.
-¿Cómo dos extraños?
-¿Acaso conocés vos mismo quién sos?
-¿Cómo era aquella canción?
-Por las riberas de río limones coge la virgo.
-Hilo de oro mana la fontana, hilo de oro.
-Pajarito que vas a la fuente, bebe y vente.
-Y los dos amigos, idos se son, idos.
-¡Bah!, asocarronadas para terratenientes.
-Idos fuimos, tan cercano estaba nuestro abrigo.
-Y bien que nos holgamos, ja, cuidando de entretenernos.
-Faltó la bruja.
-¿Para qué? Nada hubiera conseguido desmoralizarnos.
-No podíamos salir.
-La riada nos bloqueó el paso.
-Pero ella si entraba.
-Alguien se dejó una rendija abierta.
-¿Qué esperábamos?
-Acá parados, rejodidos.
-Mientras subía el nivel del agua.
-Odié la natatoria desde chico.
-Nos agarramos a las balas de heno, flotantes.
-Nos llegaba la humedad al bocho.
-Como a Paul Newman en una película.
-Y como acabó el pez.
-Mejor que nosotros.
-Callá, pendejo.
-¿Y si la lluvia no mojara?
-¿Otra vez esa pelotudez?
-Si no mojara…
-Vos si que sos…
-Si la lluvia no mojara se zanjaron:
-El resfrío atávico, los descansos, las anginas.
-Ningún agua por extensión remojaría.
-Y todo baño quizá careciese, al fin y al cabo, de sentido.
-No más extensiones, decisiones, desbastes, canalizaciones.
-Pero la cuestión es que…
-Si a menudo sucedieran estas cosas.
-Si ese fulgor blando que remoja, labio líquido que alimenta una y otra vez.
-Un día se apagase.
-Qué sería de nosotros.
-Perdidos en un lugar del cuento.
-Sedientos. Desaparecidos. Sudando tinta.
-Ya no podríamos seguir queriéndonos.
-Callá, gallego barrila.
-Si ya la lluvia no mojara…
-Vos sabés que fue por eso.
-Cuando se marchó la lluvia, sí. No fuéramos a extinguirnos acá mismo.
-Nos abalanzamos sobre los goznes.
-Volaron las almas como Ícaros.
-Mientras nuestros cuerpos callaban.
-Como las de otros muertos, allá, en el lecho que dejó el río.

miércoles, 29 de julio de 2009

ECOS DE LA VIDA RIMA


Poquito a poco, sin prisa pero sin pausa, la Asociación Cultural La Vida Rima se va haciendo un hueco en el panorama madrileño y sus diversas acciones poéticas empiezan a ser conocidas y valoradas por algunos medios.
Esta vez ha sido el periódico digital "SomosMalasaña.com" el que se ha hecho eco de la última iniciativa vidarrimera, Este árbol apadrina este poema, de la que ya hablé aquí no hace mucho tiempo. A propósito de esta iniciativa, José Naveiras, uno de los fundadores de la Asociación, relata en la entrevista de Antonio Pérez para "SomosMalasaña.com" los orígenes, las noches del Bukowski Club, las vicisitudes, las propuestas creativas y los sueños de este grupo de poetas, músicos, artistas, y realizadores unidos por esa búsqueda de la felicidad. Además, el artículo ha dejado enlaces que os llevarán a los vídeos de La Vida Rima, así como a las ediciones digitales de sus dos revistas, Es hora de embriagarse (con poesía) y Al otro lado del espejo. No está nada mal.
Una vez más enhorabuena.
Podéis encontrar el artículo pinchando aquí.

22 X DON LUIS


Una opción para cinéfilos, cineastas, trotamundos y otros animales sueltos que todavía no sepan que hacer la primera semana de agosto. Javier Espada, director del Centro Buñuel de Calanda (CBC) propone la 5ª Edición de 22xDonLuis (Películas que habría querido ver Buñuel). Se trata de una serie de proyecciones esenciales de películas dirigidas por mujeres.
En esta ocasión es posible disfrutar, del 1 al 8 de agosto de 2009, del buen cine de la mano de Roser Aguilar, Vicky Calavia, Mapi Galán, Ángeles González-Sinde, Chus Gutiérrez, Marta Horno, Sonia Llera, Claudia Llosa, María Lorenzo, Jeanine Meerapfel, Elisa Miller, Yulene Olaizola, Paula Ortiz, Pilar Palomero, Mercedes Sampietro y Helena Taberna.
Además se inaugurará la exposición Miradas contra el olvido: 1948-2009 de Jan van Eden, acompañada del estreno del corto El Belén rodado en Calanda y de los documentales I. La historia y los mitos, II. La lucha por la tierra y III. La Nakba permanente de Marco Calvo Lafarga y Alberto Andrés Lacasta.
También han sido seleccionados Check point de Sonia Llera y No le digas a mi madre que estoy... en Tierra Santa de Diego Buñuel.
En la inauguración se proyectará el documental El último guión de Javier Espada y Gaizka Urresti, seguido de un concierto de Ángel Petisme.
Cenizas del cielo de José Antonio Quirós clausurará el Festival en homenaje a Luis Buñuel.
Además se podrán ver los documentales Lágrimas de Wayronco de Jorge Meyer, Manuel Rotellar. Apuntes desde la fila 8, de Vicky Calavia, A las puertas de París de Marta Horno y Joxean Fernández y José Antonio Labordeta. Con la voz a cuestas de José Miguel Iranzo y Joaquín Carbonell.
Además se ha programado un ciclo dedicado a la directora Jeanine Meerapfel.
Así que nada, cine para todos los gustos destinado a los que quieran darse un paseo por Calanda. Las proyecciones en 35mm se realizarán en el patio del CBC a las 22:00, y la entrada es libre y gratuita en todas las actividades hasta completar el aforo.
Este es el anuncio del evento.



Para más información buscad en http://www.cbcvirtual.com/

martes, 28 de julio de 2009

ELEPHANT DE GUS VAN SANT

Gus Van Sant es un hombre-orquesta de esos que siempre me han gustado: guionista, fotógrafo, músico y, por supuesto, director de cine de los menos convencionales. Excéntrico en el sentido etimológico del término, gravita alrededor de ese agujero negro creativo que es la industria cinematográfica mainstream para poder hacer lo que quiere y sabe hacer, un cine distinto que, sin embargo, no deja de sentir el influjo de la gravedad. De algún modo Van Sant resiste en la frontera, atmosférico, sin perder el control ni difuminarse en un espacio de experimentación vacío. Por eso ha hecho cosas como El indomable Will Hunting, Encontrando a Forrester o la reciente Milk, por eso se atrevió en su momento a realizar un remake de Psicosis en el que cada plano era idéntico a los rodados en su día por Alfred Hitchcock (algo que, por cierto, poca gente valoró como acto creativo) o a crear películas introspectivas y elípticas como su penúltima Paranoid Park, Gerry o la inolvidable (y nuevamente incomprendida) Last days, cuyo visionado inspiró un poema con título explícito, K cabrón eres Gus Van Sant.


Elephant (2003) fue realizada entre estas dos últimas y conforma junto a ellas la Death Trilogy. En efecto, las tres películas indagan sobre los diferentes aspectos y formas de relación entre el individuo y la muerte (propia o ajena). El cielo se va viendo amenazado por unas nubes que oscurecen paulatinamente. Un día cualquiera en un instituto de Portland, Oregon. Elephant es una película de elaboración aparentemente sencilla y temática controvertida que sin embargo alcanzó un gran éxito entre la crítica internacional, llegando a cosechar la Palma de Oro en el Festival de Cannes. Básicamente Van Sant traslada en Elephant los hechos de la matanza de Columbine, pero contados desde dentro. La aparente insustancialidad de las historias personales va desplegándose a ritmo de plano secuencia Steadycam. Esa cadencia lenta y el hecho de ver constantemente el cogote de los personajes fueron aspectos no del todo entendidos por el público. Depende del tipo de cine que os guste, así de sencillo. Quien espere la clásica estructura de planteamiento, nudo y desenlace o busque un clímax y un anticlímax acabará aburriéndose. Pero ese ardid semisubjetivo de videojuego y el multiperspectivismo de los prolegómenos de un rápido y brutal desenlace convierten a esta película en algo único.
Película de pocas palabras, Elephant no las necesita para transmitir la inquietud porque el espectador ya sabe el final de la historia. No sabemos de los muchachos que recorren los pasillos del instituto prácticamente nada, algún que otro gesto, alguna que otra costumbre adolescente estereotipada y lógica, pero ningún pensamiento que trascienda. Van Sant transmite una normalidad que se hace más sórdida porque conocemos lo que va a ocurrir. Los chicos y las chicas caminan así, inconscientes, hacia el matadero, sin hacer caso de los signos. Pero la muerte encontrada, casual, no tiene un significado preciso, e inmediatamente frustra cualquier búsqueda de sentido. Mientras avanza la Sonata Claro de Luna de Beethoven Van Sant muestra brillantemente lo absurdo de esta situación, en la que los pasillos del instituto pasan a ser otro nivel más que recorrer en este juego de irrealidad.
Os dejo un montaje en tiempo real de los últimos momentos previos a la tragedia, desde todas las perspectivas barajadas en Elephant.

Título: Elephant (2003)
Título original: Elephant (Estados Unidos)
Dirección: Gus Van Sant
Producción: Dany Wolf
Producción ejecutiva: Diane Keaton, Bill Robinson.
Intérpretes: Alex Frost, Eric Deulen, John Robinson, Elias McConnell, Jordan Taylor, Carrie Finklea, Nicole George, Brittany Mountain, Alicia Miles, Kristen Hicks, Bennie Dixon, Nathan Tyson.



lunes, 27 de julio de 2009

TRAICIÓN A LA COMA


Traición a la coma me irrumpe palabras donde no llamas
exige el flujo ardid que canta para un grito sin aspecto
se agita la perla condición de sus alas
y quién sabe cuántas veces
desata su pluma delirios rojos como versos
por un cielo de estorninos que oscurece en Termini
o me desgarra la expresión de un horizonte
romano antaño violento

si
tan
sólo
no

GUIÓN ADAPTADO: OLIVER TWIST DE CHARLES DICKENS

Fotograma del Oliver Twist de Roman Polanski (2005)

Desde hace tiempo tenía ganas de afrontar una sección de este tipo, en la que grandes y no tan grandes ejemplos de la literatura universal se enfrentasen a su versión (o versiones) cinematográfica(s). No es que sea algo demasiado original o innovador. Tampoco será deliberadamente exhaustivo. Como muchas de las cosas que aparecen en este blog, se trata más bien de un intento de trasladar y compartir con otros mi propias inquietudes al respecto de un asunto que aúna dos de mis aficiones favoritas. Literatura y cine, cine y literatura buscando una deuda, una lógica irreal para esa absorción correspondida de espacios y tiempos. La fórmula será sencilla. Un pequeño resumen de la novela, relato o cuento adaptado y una posterior referencia a sus posibles versiones en la gran (y a veces en la pequeña) pantalla. Nada del otro mundo.
Para comenzar será mejor ir sobre seguro. Nos espera el Oliver Twist de Charles Dickens (1812-1870).

Oliver Twist, la novela victoriana por excelencia, es a Charles Dickens lo que el Quijote es a Cervantes. Fue escrita y publicada por entregas entre 1837 y 1839 para la revista "Bentley's Miscellany". En ella Dickens traslada las estruturas clásicas (nacimiento elevado - pérdida de status social - aventuras y desventuras - anagnórisis final y recuperación del status) a la Inglaterra decimonónica. Pero esa estructura no significa que la particularidad de lo narrado pierda fuerza. La visión dickensiana de un Londres marginal y bajofondista se ha convertido en algo proverbial. De hecho la primera imagen que la gente suele asociar cuando se habla de Dickens es precisamente la de alguno de estos pícaros de ciudad escapando del mercado con su botín.

Oliver Twist narra los trabajos y penurias de un muchacho huérfano, que desposeído de su condición social al nacer, pasará por todo tipo de situaciones ingratas (maltratos en el orfanato, explotación como ayudante de sepulturero, caída en el mundo del hampa londinense, a las órdenes de Fagin y su banda de delincuentes adolescentes, de los que trata en varias ocasiones de escapar). Oliver no es un pícaro, sino un muchacho arrastrado a los bajos fondos por las circunstancias (sociales y humanas) de su tiempo. Sólo al final recupera su identidad y posición, en un happy end de lo más clasicista.

GUIÓN ADAPTADO

Fotograma del Oliver Twist de Frank Lloyd (1922)

El cine se nutrió, ya desde sus orígenes, de las historias que le proporcionaba una fuente tan inagotable como la de la literatura. Oliver Twist no escapó a esta fagocitación.
La primera versión del clásico dickensiano data de 1922. Se trata de una película de cine mudo dirigida por Frank Lloyd en la que destaca el personaje de Fagin, encarnado por Lon Chaney . Como curiosidad, Oliver Twist es interpretado aquí por Jackie Coogan, El chico de Charles Chaplin.




Después, las versiones llegan prácticamente hasta nuestros días. En 1948 David Lean se atrevió de nuevo con el clásico llevándolo a su mejor adaptación, una visión casi expresionista, muy apropiada para el contexto miserable de aquel Londres victoriano.

Fotograma del Oliver Twist de David Lean (1948)


En el Oliver Twist de Lean brilla con luz propia de nuevo la figura de Fagin, esta vez interpretado por un inspirado Alec Guinness.



La primera versión en color de Oliver Twist es del año 1968. Se titula Oliver!. Dos curiosidades de la misma: fue dirigida por Carol Reed (responsable, entre otras, de la fantástica versión de El tercer hombre) y además es un musical. Una mezcla extraña y explosiva que se llevó seis Oscars.



La última versión de calidad de Oliver Twist es la dirigida en 2005 por Roman Polanski. De alto nivel técnico y estético, la película de Polanski es un verdadero ejercicio de síntesis que prescinde de algunos de los elementos folletinescos de la novela al mismo tiempo que dota de cierta ambiguedad moral a los personajes. El jugoso papel de Fagin es bordado esta vez por un acertado Ben Kingsley.



Como veis, tenemos versiones para todos los gustos. ¿Con cuál os quedáis?

domingo, 26 de julio de 2009

DEBIERA CAER


Qué poco divertida tu propuesta,
conservar todavía nuestra chiquillada.
Algo ha ido minándola en silencio,
bajo pieles de centella.
No desmientas el miedo:
sé que lo sabes, he cambiado.
Debiera caer el infinito hasta aquí:
no me dejes en paz.
Excavé las ruinas más profundas
para encontrar el viejo fruto y derribarlo.
Supongo que no es eso ser un hombre.
Allí resonaba la melodía indigna.
No desmientas el miedo: dímelo otra vez.
Es tarde. Ahora corro para huir del ruido.
Estoy cambiando, ¡cambiando!
-¿acaso esto es la muerte?-.
Debiera caer, yo también.