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lunes, 20 de abril de 2009

LA LIBERTAD DE SILVINA MÁRQUEZ

Para los que añoran los olores de Buenos Aires, la inquietud que amarga a mate, el tierno acento del bandoneón, las tardes de matambre y medialunas de grasa, los campos albicelestes, las alevosas veladas de tango y fernet, este madrileño lunes 20 de abril, a eso de las 20 horas, puede ser un lunes de reencuentro. Un lunes que os llevará a descubrir cómo la gran dama de la poesía argentina Silvina Márquez se reencarna bajo la piel de otra mujer de imponente peso (poético), Violeta Castaño.
Será en el
Café Libertad 8 (c/ Libertad, 8, Metro Banco de España).
No os perdáis este espectáculo dramapoético.


domingo, 19 de abril de 2009

EUROPA DE LARS VON TRIER

Cuando pronuncio el nombre de Lars von Trier suelo recibir una sola palabra por respuesta: DOGMA. Y sí, está claro que este danés extraño y genial creador de trilogías estuvo en el gérmen, junto a Dane Thomas Vinterberg, de Dogma 95, ese movimiento atípico en nuestra era cinéfilo-industrial, que buscaba el regreso a historias más creíbles, apartándose de los efectos especiales y dirigiéndose principalmente hacia un uso técnico mínimo. A los que nos tocó vivir este momento en plena eclosión artística y efervescente las indicaciones de Dogma nos parecieron de lo más primordiales y, sobre todo, baratas. Pobres aspirantes a hacer cine. Durante un tiempo tuve el manifiesto colgado tras la puerta de mi armario. Mi mudanza definitiva acabó con nuestra relación, pero es posible que todavía siga allí, olvidado, en la casa de mis padres. Pero poco más. Por desgracia para muchos sólo se trató de una moda. Dogma 95 ya no existe, pero la marca Dogma y el nombre Lars von Trier (aunque ande haciendo otras cosas) parecen ir siempre unidas, como dos caras de la misma moneda, en el ideario cultureta-popular de los últimos tiempos.
Algunos se acuerdan de Björk y de su interpretación en ese dramusical llamado Dancer In the Dark (2000), otros reniegan o bostezan pensando en The Idiots (1998) o Dogville (2003). Lars von Trier experimenta y seguirá experimentando. Yo me quedo sin embargo con la Emily Watson de Rompiendo las Olas (1996), una película más cercana a la forma de entender el cine de Carl Theodor Dryer que a los presupuestos dogmáticos. O con el fantástico comienzo de Europa (1991), en el que avanzamos en la oscuridad siguiendo las vias del tren mientras una voz en off nos hipnotiza en una cuenta atrás que culmina en el arranque de la acción.
Europa, retitulada Zentropa para la versión estadounidense, es un drama situado durante la posguerra de la Segunda Guerra Mundial en Alemania. Pertenece a la trilogía del mismo nombre: Europa. Y sí, es anterior al Dogma 95. Por lo tanto no es extraño que precisamente lo que destaque de esta película es el trucaje, el uso de superposiciones, la proyección trasera y los cambios dramáticos entre escenas en blanco y negro y color.
Os dejo el trailer.

Título: Europa (1991)
Título Original: Zentropa (Dinamarca, Suecia, Francia, Alemania, Suiza)
Dirección: Lars von Trier
Reparto: Jean-Marc Barr, Barbara Sukowa, Udo Kier, Ernst-Hugo Jaregard, Eric Mork.
Vestuario: Manon Rasmussen.



viernes, 17 de abril de 2009

LO QUE CABE EN UNA DOCENA DE AÑOS

Más actividad poética de La Vida Rima. Este viernes 17 de abril Isabel García Mellado y Mayte Barrera Benito despliegan sus voces y propuestas en la Asociación Cultural Pipo (Travesía de la Primavera,3 - Lavapiés), a eso de las 21:30 horas.
Miradlas, sentadas frente a las velas inclinadas, absortas, cada una ocupada en lo suyo, como si el tiempo no importase. Lo que cabe en una docena de años es mucho, ¿verdad?
En esta ocasión las poetas vendrán acompañadas por un nutrido grupo de vidarrimeros. No os lo perdáis.

jueves, 16 de abril de 2009

ODIO ARRASTRADO


No hay luz (ya no más luz)
y aquí me tienes, fluido dentro,
sin saber a ciencia cierta qué sucede.
El odio cabecea aún en los letreros descolgados.
Nada es casto en el rincón desierto
de las putas. ¿Acaso soy la muerte?
Este es el futuro extinto del pasado.
Un ser único irreal miente: pronto llegará el turno.
¿Por qué seguir haciendo las mismas cosas?
Los mártires retuercen sus llagas
sobre mi cabeza, muchachas ilusorias
me descalzan, muchachas:
la vana ensoñación del solitario:
¿Cómo salvarse de uno mismo?
Cuando nadie espera encontrarse,
cuando nadie ya espera
me confundo en un salto brutal,
aquél,
aquél que perseguimos antes.

miércoles, 15 de abril de 2009

PÓKER DE ASES





Suele ocurrir. Hay momentos en los que no hay nada que hacer, acabas aburrido como una ostra delante del televisor, con la barriga llena de patatas fritas y el cerebro embotado. Al contrario, como ocurre hoy, miércoles 15 de abril, hay momentos en los que hay un todo que hacer y acabas dividido como un saltamontes estresado delante de un cruce de caminos, con los pies buscando un sentido, una dirección y el cerebro medio plano y confundido. Porque lo que nos ofrece este día 15 es un verdadero póker de ases para aquellos que gustan de tardes-noches de poesia y propuestas.

El bueno de Arturo Martínez despliega su vena más surreal mientras espera un autobús en medio del océano, en la Asociación Cultural Pipo (Travesía de la Primavera 3) a las 21:30 horas.

Un poco antes, a las 19:30 horas, Estelle Talavera, Álex Portero y Óscar Aguado recitan en Doña Antonia (Calle Huertas 4).

Los Entintados vuelven en Oeste Celeste (Calle Buenavista 18) a las 21:00 horas. La editorial Poesía Eres Tú ha juntado a Nuria Ruiz de Viñaspre, José Naveiras e Inés Frühbeck en una velada de alta intensidad.

Además el Dibeit Cambeit repite en La escalera de Jacob (Calle Lavapiés 11) a las 22:00 horas.

Son todos imprescindibles. Pero esta vez tendréis que elegir (o no, siempre que poseáis la capacidad de la teletransportación).


martes, 14 de abril de 2009

AMSTERTIME


Podré recordar la hoja de seis dedos

impresa en el plástico,

retornaré sin duda en la memoria

de neones insólitos y algo simples

como una sombra borrosa más,

inclinada en la llama y la hebra y el señuelo.

Será tu imagen guardián de mi espalda,

la luz que se adentra para salvarme del chasquido

cuando cruzo despistado cada noche

las vías medio vivas de la Rembrandtplein.

Ik zie je graag.

No tendré que buscarte en otro gesto

porque siempre inundarás de voz mi calma,

no tendré que buscarte soñando amaneceres sin techo,

imaginando la curva bajo las sábanas,

bajo la cortina de lluvia que resuena en el baño

mientras aquí proclama borborigmos

el indolente café de los domingos.

Volverás a regalarme el borde de las calles

como ese dulce endurecido en el que resuenan todavía los dientes,

y en las terrazas madrugadas,

habitadas por el viento solamente,

ajenjo amor, deleite.

Yo mismo engendraré los restos

de alguna de mis vidas,

pediré la cuenta en mal inglés,

y abriré la puerta,

como una sombra más,

esfumándome en la llama y la hebra y el señuelo.


viernes, 10 de abril de 2009

MANIFIESTO (UNA VISIÓN DE LA POESÍA)



● La realidad no existe.
● La poesía debe reflejar esa realidad inexistente.
● La realidad no existe como entidad tangible y unívoca. Cada uno de nosotros tiene una intuición limitada y convencional del mundo y de los elementos que lo conforman. Cada parcela de realidad, aquella que a menudo presumimos conocer de buena tinta, no es más que una mentira personalizada por nuestras propias experiencias. Cualquier suposición preestablecida, cualquiera de nuestras habituales generalizaciones sobre el mundo o la vida suele llevarnos de inmediato al error. Las ideas, los objetos, las pasiones, los hechos, la conceptualización y el recuerdo de todo lo que nos rodea son y serán esencialmente distintos para cada uno nosotros. La realidad nunca será la misma para un doctor de la Sorbona que para un analfabeto, nunca lo será para un cristiano, un judío un budista o un musulmán. Mi realidad poco o nada tiene que ver con la de un turista japonés o la de un subsahariano que ha sobrevivido a las pateras. La realidad es necesariamente diferente para el que disfruta de su trabajo, para el que acaba de perderlo o para el desempleado de larga duración. Nunca será la misma para la madre que contempla a su recién nacido y para la que lo ha perdido. Y aún así sigo generalizando, porque como individuos, todos somos diferentes. Por lo tanto (incluso prescindiendo de la idea de una realidad ajena al conocimiento de la misma, una realidad en sí) habrá al menos tantas realidades posibles como individuos existentes. En otras palabras: no existe una sola realidad.
● La poesía debe reflejar esa realidad múltiple.
● Pero es que la cifra de realidades crecerá de manera exponencial si nos contemplamos a nosotros mismos como un proceso continuo de experiencias, comportamientos y reacciones a lo largo del tiempo. Unamos el ser sincrónico al ser diacrónico. Yo soy el que soy. Ahora mismo, en este instante. Pero ya no soy el mismo yo que hace un minuto, una hora, y no digamos que hace un año, que hace diez, o veinte. Definiría nuestra propia existencia comparándola con la enunciación más primaria del cine (o de la televisión) como imagen en movimiento: somos una sucesión de cuadros que, pasados a la velocidad adecuada, engañan a la capacidad retentiva del ojo y crean una sensación de imagen real. Nuestro concepto de entidad individual es, por lo tanto, ilusorio.
● La poesía debe reflejar esa realidad intangible y caleidoscópica.
● De entre todos los momentos y experiencias que nos toca vivir, sólo hay uno que existe con toda certeza: la muerte. El mecanismo humano que permite obviar ese destino inevitable es la búsqueda de la felicidad. Las religiones más frustrantes y el hedonismo, el vade retro y el carpe diem han tenido su fuente común en este afán de evasión y/o trascendencia.
● La poesía debe reflejar esa realidad de caminos opuestos que a menudo se entrecruzan.
● En su origen la poesía se utilizó como un instrumento de comunicación. En un mundo estrecho en el que las vidas se circunscribían a un lugar muy concreto y sus alrededores, la poesía se constituyó como el medio más eficaz para transmitir a los pueblos las gestas, las acciones y más alejadas en el espacio o el tiempo, personificadas en arquetipos y héroes.
● La poesía debe reflejar esa realidad narrativa, debe resolverse en crónica.
● Pronto la poesía alcanzó una dimensión lírica que convivió con la narrativa, una forma de adentrarse en el mundo de las sensaciones. Los poetas accedieron a su territorio íntimo y versificaron sobre amor y amistad, gritaron de odio o de dolor y difundieron entre las gentes la importancia de tantas otras pequeñas grandes cosas, haciéndolas trascender.
● La poesía debe también reflejar esa realidad mistificadora.
● La rima se estableció como un dispositivo nemotécnico de refuerzo. La repetición rítmica ayudaba a los juglares en ese proceso de transmisión narrativa esencialmente oral. Pero poco a poco la poesía fue filtrándose desde su aspecto popular hacia lo culto. La escritura de la poesía no sólo no hizo desaparecer la necesidad métrica sino que la exacerbó admirablemente hasta la extenuación barroca.
● La poesía debe reflejar esa realidad metafórica, metonímica y sesgada, aunque sólo sea como modelo de esfuerzo y perfección.
● Pero sólo los poetas de rima fácil llegaban al pueblo. El clasicismo dieciochesco sirvió para calcificar las estructuras cartesianas. La posterior oleada romántica barrió las temáticas y los sujetos poéticos, pero no las formas. El pronombre personal de primera persona acentuó de manera definitiva su presencia en el poema. Nuestros días siguen siendo herederos de aquellos. Por otra parte la aparición de nuevos modelos de escritura fueron arrebatando a la poesía su valor narrativo. La poesía iba perdiendo fuelle, centrada en el yo, en el sentimiento, en la exquisitez del pensamiento y la exigente estilización del lenguaje. La novela y la no ficción comenzaron a comerse un terreno que hoy tienen ganado por completo.
● La poesía debe reflejar esa realidad exhausta y prosaica, y siempre luchar en su contra, como una norma de supervivencia.
● Las vanguardias hicieron mucho para romper con las costumbres fosilizadas, funcionaron como bombas de relojería dispuestas sabiamente en los cimientos de la tradición: aceptaron que el mundo cambiaba, o mejor, que el hombre y su tecnología cambiaban el mundo. Forzaron, desgajaron, mestizaron, inventaron de nuevo el lenguaje en sesiones de inolvidable traición a todo lo anterior. El problema de las vanguardias fue precisamente esa falta de respeto que se tuvieron a ellas mismas. Cada vez que surgía una propuesta nueva arrancaba de cuajo los presupuestos de la inmediatamente anterior. Puede que la rueda hubiese dado unas cuantas vueltas más, pero la Gran Guerra acabó con los experimentos.
● La poesía debe reflejar esa realidad ácrata, experimental e indecente capaz de asesinar a sus padres, esa capacidad de buscar el arte por el arte, como otra visión espléndida del futuro.
● Desde entonces hasta nuestros días la poesía se ha visto una y otra vez zarandeada por los acontecimientos y las tendencias: social, escapista, existencialista, hiperrealista, arcaizante, comprometida, del absurdo, de la experiencia… En cierto modo se ha democratizado. Ya no sólo escriben cuatro niños ricos con el tiempo y el dinero necesarios para escribir y seguir viviendo. Se ha enriquecido con impactos sensitivos nuevos procedentes de la música popular, del cine, de la televisión, de internet… Se ha reconocido en la voz, en la letra de los otros, gracias a una difusión editorial sin precedentes que nos permite, por ejemplo, leer los versos de un poeta de Trinidad y Tobago o de Palestina. Se ha normalizado: las mujeres han dejado de ser receptores para pasar a la acción, ya no son bichos raros y excepcionales, han pasado de ser poetisas a recoger su merecido nombre de poetas. Todos estos y otros muchos aspectos parecen sugerir una existencia dulce y placentera del hecho poético, pero la verdad es que no es así. En un mundo hipercapitalizado y consumista, propenso al entretenimiento fugaz y a las digestiones rápidas, la poesía no parece encajar del todo. Entonces, ¿por qué seguimos escribiendo poesía?
● La poesía debe reflejar esa realidad incontestable.
● No hay trucos ni fórmulas mágicas que puedan guiar al poeta en su camino. Es probable que cualquier intento de generalización de unos hábitos de comportamiento pueda resultar, cuanto menos, presuntuosos. Así que lo que aquí se refleja puede considerarse, más bien, como una serie de propósitos e impulsos motrices que intento seguir cuando pienso en la poesía.

● El verdadero poeta debe ser consciente de que lo que hace no es un mero entretenimiento para ocupar los ratos libres sino su verdadera profesión (difícilmente remunerada, eso sí). Se es poeta veinticuatro horas al día, no sólo en los momentos de descanso.
● El poeta debe estar siempre ansioso de conocer todos los detalles del mundo. Debe comportarse como un niño que empieza aprender, a tocar las cosas por primera vez, a olerlas. Como el niño, debe interesarse por lo que desconoce y preguntar con insistencia hasta resolver sus dudas.
● El poeta nunca puede dejar de leer en general, y mucho menos, dejar de leer a otros poetas y escritores, de todas las épocas y lugares, de todos los estilos y características, incluso a los que aborrezca, por dos razones: porque la lectura incita y estimula las reacciones creativas de nuestro cerebro; y porque el conocimiento de lo que han escrito los demás evitará que volvamos a decir lo que ya otros han dicho.
● De una forma paralela el poeta debe empaparse de todo lo que le rodea: música, cine, televisión, teatro, internet, tendencias y modas que nos definen en el momento histórico que vivimos. Presumir de no leer, no ver películas o no dejarse influir por nada externo equivale a decir que lo que hacemos y/o escribimos surge de nuestro genial y autosuficiente yo. Y eso es ridículo.
● El poeta debe, por la misma razón y en la medida de lo posible, viajar por el mundo buscando experiencias y aspectos distintos de la realidad caleidoscópica.
● Asimismo, no puede dejar de escuchar la voz de los demás. El poeta debe respetar (aunque no necesariamente compartir) el instinto poético de sus contemporáneos. Además debe recitar en público lo máximo posible para escucharse a sí mismo, pero sobre todo para comprender cómo lo escuchan los otros. Y siempre hacerlo desde la humildad. Las malas críticas tienen que engrandecer al poeta, que nunca debe tirar la toalla. Al contrario, habría que aceptar la buenas críticas como el reconocimiento a un trabajo bien hecho, escapando a toda tentación de vanidad, a la que tan propensos somos cuando nos adulan.
● El poeta debe buscar la felicidad (esa sensación efímera, fugaz) a través de su poesía. Y si es capaz de transmitir esa felicidad (que desde luego está en las pequeñas cosas) mucho mejor.
● Por último, el poeta debe jugar con todos los medios a su alcance para enriquecer el lenguaje de su poesía. Creo que la tendencia actual, que trata de soltar lastre, de aligerar todo lo supuestamente superfluo para quedarse con la idea, con los huesos, con la esencia de aquello que se quiere decir en el poema, no es más que una excusa que intenta encubrir un patente y generalizado empobrecimiento en el uso del lenguaje. Propongo el proceso inverso sin llegar a las quimeras barrocas: el poema debería ser un reflejo de nuestros procesos cerebrales, una especie de work in progress. Mientras escribo estas frases noto el olor de mi chica y al mismo tiempo siento ganas de ir al baño y recuerdo el sabor del filete de pollo del mediodía al mismo tiempo que escucho el último U2, que viene en oleadas finas que proceden de la casa del vecino, filtrado por la lluvia en la ventana y recuerdo que hace años estuve en L´Aquila, mucho antes del terremoto, y me pregunto cómo funciona el mecanismo, pienso en un verso proboscidio de Rimbaud y en las procesiones que agolpan gente en algunas calles de mi ciudad y tengo una imagen sexual que me viene como un dejà vú o un bostezo, un pequeño sueño despierto, una ilusión o un escalofrío que me reconoce en el insulto a la pantalla del ordenador, impaciente y desquiciado. El hecho de conseguir este proceso de transmisión: alcanzar este puente, este punto quizá sea lo más cerca que vamos a estar nunca de nuestro propósito: mentir, reflejar la realidad. Y aunque no lo parezca, ese lenguaje interno, que es el de nuestro pensamiento, es mucho más complicado y rico que el lenguaje externo y conversacional.
● Rimemos entonces, pero no por costumbre, sino porque la realidad que intentamos dibujar lo reivindica, o dediquémonos al verso libre o al poema en prosa, pero no por costumbre, sino porque no necesitamos la estructura para encontrar el ritmo obligatorio, insertemos todas las palabras del mundo, busquemos en nuestros diccionarios, exploremos todos los significantes, todos los significados, juguemos con las palabras, rompámoslas, inventémoslas, porque al inventarlas estaremos creando nuevas realidades, y adoptemos términos de otros lugares, peleemos por el mundo, en contra de las injusticias del mundo con palabras y palabras y palabras y sin miedo sin miedo sin miedo conozcamos, vibremos con los extranjerismos, los tecnicismos, los anacolutos. Incluyamos nuestro amor, nuestro dolor, nuestro aburrimiento propios e intransferibles, pero convirtámoslos en personajes de la narración poética, mintamos diciendo que los poemas somos nosotros mismos, pero nunca dejemos que lo sean. Recitemos, cantemos, fundemos nuestra poesía en una mezcla de géneros y disciplinas que promuevan el entretenimiento, pero busquemos siempre extrañar al público y al lector, exijámosles tanto como nos exigen a nosotros, levantemos barreras de dificultad salvables para aquellos que realmente estén interesados en captar el mensaje y será entonces cuando a estos últimos podamos hacerlos, ahora sí, definitivamente, cómplices de nuestra voz, de nuestra felicidad, de nuestra lucha o de nuestro odio.

● La poesía debe reflejar esa realidad.
● La realidad que no existe.

PD.
Como suele ocurrir, es posible que yo mismo no consiga del todo predicar con el ejemplo. Pero al menos, os lo aseguro, cada día lo intento.

jueves, 9 de abril de 2009

LUIGI DANTE CUMPLE SU PRIMER AÑO


Parece mentira pero sí, tengo que felicitarte, compañero y amigo Luigi Dante, porque resulta que hoy, 9 de abril, más o menos a estas horas estabas naciendo tú, quizá (no lo recuerdo) en este mismo ordenador.
No es mucho tiempo el que tienes de vida, y sin embargo, mientras te iba quitando y poniendo pañales, mi vida ha cambiado en todos los sentidos, y además sin darme cuenta: ahora tengo otro trabajo, he tocado más cámaras que en toda mi vida, he montado un documental junto a Fernando Colomo, he recorrido con mis propios pies la muralla China, tengo una pareja de facto, he colaborado con mi esfuerzo en un proyecto de revista ilusionante, he escrito y recitado más que nunca y como nunca, he comprobado que La Vida Rima y además he engendrado un muñequito que está a punto de nacer.
Tú, Luigi Dante, has sido testigo de todo esto y de mucho más. Tú también me ilusionas, así que gracias, feliz cumpleaños y dale un abrazo a los Güelfos de mi parte.

Luis Morales DIXIT


miércoles, 8 de abril de 2009

EL DIBEIT CAMBEIT ARRANCA EN LA ESCALERA DE JACOB, LA RUVIA Y HENRY J DE BURBUJAS Y DE HUMO EN EL PIPO

¡VUELVE EL DIBEIT CAMBEIT!(OBAMA VERSOS McCAIN)

Como no podía ser de otra forma Nacho Aldeguer y Daniel Orviz vuelven con un espectáculo poético-político-humorístico-musical intencionado y expansivo, donde cada quién es cada cuál:
un alegre new deal forjado por este dream-team, en el que cada don nadie lo es todo.

¡¡Todos los miércoles a partir del 8 de Abril, en La Escalera de Jacob (C/ Lavapiés, 11),
a las 22:00 horas, Barack Obama y John McCain vuelven a enfrentarse a muerte por el trono mundial!!


Este miércoles 8 habrá también una sesión de hora feliz a las 20:30 (para padres y gente condenada al sueño, je je).

¡¡Sin máscaras!!

¡¡Sin trucos!!

¡¡¡Y EN VERSO!!

Podéis reservar las entradas en
http://www.atrapalo.com/entradas/evento-23070-dibeit-cambeit



Y por si fuera poco, también en Lavapiés, hoy, 8 de abril, a las 21:30 horas, Patty de Frutos y Henry J. se presentan para llenarnos "De burbujas y de humo" en la Asociación Cultural Pipo (Travesía de La Primavera, 3)




martes, 7 de abril de 2009

ES HORA DE EMBRIAGARSE (CON POESÍA), Nº 4

La Vida Rima está que no para. Si hace nada presentábamos la edición digital del número cero "Al otro lado del Espejo" (Revista dedicada al cuento y el relato breve), vuelve, casi al mismo tiempo, "Es hora de embriagarse (con poesía)", que ya va por su número 4 y, como podréis ver, no tiene desperdicio. Los mimbres, buena ilustración y buena poesía.
En este número participan, cada uno a su manera:

A los textos:

Estelle Talavera Baudet
Maribel Sánchez
J. Jorge Sánchez
Pepe Ramos
Ceferino Otalora Rubio
Silvia Oviedo
Enrique Hernández Caballero
María Jesús Silva
Mayte Sánchez Sempere
Ester Vallbona
Franco DiMerda
Esteban Gutiérrez Gómez
Jennifer Arnau
Déborah Vukusic
Yamila Greco
Reportaje poético por Reyes Monje
Markus Restrom
Oscar Aguado

A las imágenes y la poesía visual:

Jennifer Arnau
Violeta Castaño
Joanna Bauer Vega
Daniel Madrid
Mayte Sánchez Sempere

Y en la foto de portada:

Cerdaka.


El resultado, inmejorable.
Lo podéis comprobar descargándola aquí: Es hora de embriagarse (con poesía), nº 4.
También podéis echar un vistazo al blog de la revista:
http://conpoesia.wordpress.com

Y en issuu.com