Amanecer sintagmático.
Sirenas al amanecer.
El ser que sueñas salta
y dispone a su placer
un miembro ubicuo,
los estertores cambian,
susurran pájaros oscuros
que no llegaste a oír ayer.
Ojos, acuíferos
donde bebe la bestia,
franjas en los iris,
luces sin raíz que desencuentran.
Cuidado.
Has visto un abismo
sin tiempo, se esfuma
el temerario sabor de la condena.
¡Despierta!
Que tu envoltura quede dentro,
que otros como yo se incendien
en el curvo amanecer de un pecho.
Poema del día: "Porque he sido ella", de Hettie Jones (Estados Unidos,
1934-2024)
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En el bus
de Newark a New York
el bebé vomita
en el cuello de zorro
de su único abrigo
Ella limpia el cuello
y el rostro suave del bebé
luego coge al crío...
Hace 13 horas
Según sé (tengo una secreta afición a la mitología), y corrígeme si me equivoco, el salto de Léucade era el que realizaban los que penaban por amores no correspondidos...
ResponderEliminarYo tendría que haberme lanzado desde esa roca tantas veces...
En fin, me ha encantado.
Un beso, se te echa de menos
Cuenta la leyenda que fue la poetisa y sacerdotisa Safo de Lesbos la que se lanzó desde el abismo, en efecto, despechada por un amor (masculino) no correspondido.
ResponderEliminarDe ahí viene el poema.
Pero tú nunca te lances ¿eh?
Je, je.