Se trata de esta Biblia de cinco milímetros, ideal para cortos de vista y nostálgicos del microfilm. Puede ponerse en el atril diseñado a juego, camuflarse en la biblioteca de la casa de muñecas o depositarse bajo el colchón, junto al guisante del cuento. Todo sea por cumplir con el dicho: el saber no ocupa lugar.
Libro más pequeño Libros El saber no ocupa lugar
Antivirus, por Miguel Sanfeliu para Détour
-
Aunque puse el enlace directo hace tiempo, no había subido por aquí el
texto completo de la reseña que escribió Miguel Sanfeliu sobre mi *Antivirus
y ...
Hace 19 horas
No hay comentarios :
Publicar un comentario
Dádle voz al oráculo