Se trata de esta Biblia de cinco milímetros, ideal para cortos de vista y nostálgicos del microfilm. Puede ponerse en el atril diseñado a juego, camuflarse en la biblioteca de la casa de muñecas o depositarse bajo el colchón, junto al guisante del cuento. Todo sea por cumplir con el dicho: el saber no ocupa lugar.
Libro más pequeño Libros El saber no ocupa lugar
Poema del día: "Como una luz", de Jaime Sáenz (Bolivia, 1921-1986)
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Llegada la hora en que el astro se apague,
quedarán mis ojos en los aires que contigo fulguraban.
Silenciosamente y como una luz
reposa en m...
Hace 1 día
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