Se trata de esta Biblia de cinco milímetros, ideal para cortos de vista y nostálgicos del microfilm. Puede ponerse en el atril diseñado a juego, camuflarse en la biblioteca de la casa de muñecas o depositarse bajo el colchón, junto al guisante del cuento. Todo sea por cumplir con el dicho: el saber no ocupa lugar.
Libro más pequeño Libros El saber no ocupa lugar
El sheriff reticente, de Chris Offutt
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“La ley de los cerros era una carga, un peso terrible, como un collar de
cuero para una mula de trabajo. Él se mantenía leal a un modo de conducta
que...
Hace 10 horas
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