Lejos la noche, perdida en un abismo
sin descanso, lejos, porque fuera nada existe.
Aire que obsceno codicia respirarme aquí,
donde las hadas carnívoras breves.
Si es este el pensamiento, que no acuda.
Yo en el reflejo del vidrio, al otro lado yo,
primeros pasos, ciudad vacante, adiós
a la marea de bullicio, adiós a todo,
mártires ajados poblando las esquinas,
camino y no puedo remediarlo, ha vuelto,
ha vuelto ya el futuro exento.
Las viejas cosas, intactas, oscilan.
Yo dueño, inservible, animal de costumbres.
Si es este el pensamiento, que no acuda.
Gran almacén desierto: la vida inocente en el grito.
Poema del día: "A cinco meses de la inundación", de Estela Figueroa
(Argentina, 1946-2022)
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A la mañana
maté una cucaracha.
Luego vi otra
veloz
por la pared
¿dónde estaban?
Por la tarde
vi muchas moscas
en el patio
¿dónde estaban?
¿Y dónde esta...
Hace 22 horas

impresionante.
ResponderEliminarme dejas sin palabras.
B.